Las cajas gallegas pagarán 130.000 euros al día en intereses por su unión
ECONOMÍA
La entidad única desembolsará por su integración el triple de lo que destinará a obra social hasta el 2015
19 ago 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Alumbrar la quinta caja española y permitir que Galicia siga teniendo presencia en el mapa financiero español con una firma propia tendrá un significativo coste económico hasta el 2015. Las dos cajas gallegas recibirán en los próximos meses una inyección de 1.162 millones de euros procedentes del FROB (el fondo estatal para ayudar a la fusión de cajas), pero con un interés de partida del 7,75%, que se incrementará en 0,15 puntos cada ejercicio hasta el 2015. Lo anterior se traduce en que la caja única gallega tendrá que abonar una media de 130.000 euros cada día solo en intereses para sufragar el coste de su fusión.
Son en total más de 240 millones de euros que sumar a esos 1.162 que hay que devolver en el 2015. El primer año serán algo más de 90 millones en intereses, cantidad que irá reduciéndose progresivamente a medida que disminuya la deuda principal.
Esos 1.400 millones, ¿qué suponen para la caja única gallega? Pues casi la mitad de los beneficios hasta el 2015. Según los cálculos estimados por Caixa Galicia y Caixanova para su alianza, la previsión de ganancias neta hasta ese año será de 2.223 millones, una media de 372 por ejercicio una vez descontado lo que se tiene que pagar al FROB.
Siguiendo los números previstos en la fusión se puede deducir también que la nueva caja destinará un máximo de 534 millones a obra social. El cálculo parte de una de las cláusulas del propio FROB: en la norma séptima se especifica que las dotaciones a obra social no podrán exceder el 30% de los beneficios. De esa forma, las cajas tendrán que desembolsar casi el triple en pagar la factura de la fusión (1.405 millones) que en obra social (534 millones), que se verá recortada especialmente los tres primeros años de la fusión, «un período de importantes esfuerzos», han admitido ejecutivos de las dos cajas.
De forma privada, en el sector de las cajas de ahorros se asegura que ese interés del 7,75% es muy alto. Sin embargo, en los bancos la percepción es diferente. «El mercado interbancario está cerrado para muchas entidades españolas, o con intereses de dos dígitos, así que una inyección de dinero con ese diferencial es un privilegio», comentan fuentes financieras.
Con este movimiento de pago de intereses, el que sale ganando es el Estado. La Administración aporta dos tercios del dinero total del FROB; el resto llega de los fondos de garantía de cajas, bancos y cooperativas. Si ese fondo ha aprobado conceder casi 10.200 millones en ayudas para siete fusiones (entre ellas la gallega), se generarán solo el primer ejercicio 790 millones en intereses. Una plusvalía de la que dos tercios son del Estado: 575 millones que se llevará. A medida que se vaya devolviendo el montante principal por parte de las cajas, esos intereses irán decayendo.