Los armadores nórdicos llegan a un acuerdo con Factoría Naval para terminar los buques pendientes

Nieves D. Amil
Nieves D. Amil PONTEVEDRA/LA VOZ.

ECONOMÍA

El astillero entró en fase concursal ante el rechazo de Esvagt a costear los barcos

26 jun 2010 . Actualizado a las 02:21 h.

Lo que a primera hora de la mañana de ayer era solo un rumor se convirtió en oficial al mediodía. La dirección de Factoría Naval llegó a un acuerdo con los armadores nórdicos Esvagt para finalizar la construcción de los dos buques X-BOW, que están en construcción en el astillero marinense. «O acordo é unha boa noticia, aínda que agora quedan flocos dende o punto de vista financeiro, dos que a consellería terá que tomar nota para ver que solucións se poden presentar», señaló ayer el responsable de Indusrtia, Javier Guerra, tras la reunión con el gerente del astillero, Juan Rózpide, y responsables del Igape.

El astillero pedía a la armadora danesa que costease con 2,4 millones de euros la construcción de los buques. La negativa nórdica durante la fase preconcursal obligó a Juan Rózpide a reducir esta exigencia desde los 4,8 millones recogidos en el plan de viabilidad. Fuentes consultadas por La Voz aseguran que en la última semana se habían intensificado los encuentros entre Esvagt y Factoría Naval con varias reuniones en Valencia, donde reside José María Suescun, uno de los socios mayoritarios del astillero.

El acuerdo alcanzado ayer deja sobre la mesa la posibilidad de levantar el concurso de acreedores en el que se encuentra el astillero, siempre y cuando los 390 proveedores conserven el mismo porcentaje de adhesiones a la propuesta ofertada por Factoría Naval que les obliga a aceptar una quita del 33% de la deuda.

Decisión «trascendental»

El portavoz de la plataforma de las auxiliares, García Costa, asegura que el acuerdo «es una noticia deseada y trascendental que nos facilita mucho las cosas. Lo que queda ahora es de menor importancia que lo logrado».

Si el acuerdo sigue el camino marcado supondrá un ingreso de liquidez que repondría la maltrecha economía del astillero, que acumula una deuda de 56 millones. «Le permitirá una facturación muy importante porque uno de los barcos está acabado al 98%», indica García Costa, quien espera que los flecos que faltan por cerrar con Bancaja y la ampliación de capital de los socios de 3,3 millones no imposibiliten el pacto final a tres bandas, que exigía la Xunta para conceder los avales.

En su última visita a Pontevedra, Javier Guerra advirtió de que Industria mantiene activo su compromiso de conceder un aval de 13 millones de euros, a través del Igape, y la capitalización de cuatro millones de Xesgalicia.