Ordóñez endurece por sorpresa las exigencias a bancos y cajas para que cubran su morosidad

Rubén Santamarta Vicente
Rubén Santamarta REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

La medida penaliza el crédito al ladrillo de la banca, que tendrá que recortar beneficios

27 may 2010 . Actualizado a las 09:27 h.

El Banco de España decidió ayer dar una vuelta de tuerca en su política de prevención de la morosidad e hizo públicas unas nuevas condiciones para que cajas y bancos puedan cubrir el crédito de dudoso cobro, una exigencia que supondrá un mayor esfuerzo y un drástico recorte en la cuenta de resultados del sector en un complicado momento por el descenso del negocio.

Cuando un crédito se convierte en moroso -90 días sin pagar la cuota-, la entidad ha de comenzar a cubrir ese agujero a través de provisiones, recortando beneficios. Un caso: para un crédito hipotecario, por ejemplo de 100.000 euros, se comienza metiendo en esa hucha un 2% del préstamo (2.000 euros), hasta llegar, dos años después, al 100% (esos 100.000). La circular que ayer remitió el supervisor supone que ese crédito moroso tiene solo un año para cubrirse al 100%, frente a los 24 meses que se concedía hasta la fecha, o incluso 72 de forma excepcional para algún tipo de préstamo.

Es decir, el calendario se acorta y las entidades que contaban con meter en provisiones la parte correspondiente del 2011 tendrán que hacerlo ahora. Junto a esa medida, el Banco de España ha decidido cortar la tendencia de la banca de captar activos inmobiliarios (pisos) para cobrarse una deuda. Para reducir esa tentación, el supervisor obligará a devaluar de entrada el valor de esa vivienda un 10%. Si el banco o caja sigue con ella en su balance más de 12 meses, tendrá que recortar su valor el 20%; y si pasan más de 24 meses, un 30%. Un activo, por ejemplo, tasado en 300.000 euros puede deteriorarse 90.000 euros. Así, no será atractivo para la financiera, que buscará cómo desprender de ese inmueble.

¿Consecuencias de todo lo anterior? La cuenta de resultados se tendrá que reducir de forma notable. Por término medio, el propio Banco de España entiende que supondrá un recorte de beneficios antes de impuestos del 10%, si bien en aquellas entidades con una mayor exposición al ladrillo -y, por tanto, también una mayor morosidad- esa merma será mayor porque se tendrá que afrontar una mayor provisión. En cambio, las coberturas del crédito moroso mejorarán de inmediato solo dos puntos.

La decisión comunicada ayer por el regulador choca frontalmente con algunas sugerencias que le habían trasladado bancos y cajas a Ordóñez, pidiendo que se suavizaran las provisiones. Se ha hecho lo contrario, en una decisión que fuentes del sector interpretan como el gesto definitivo para que las cajas dubitativas terminen por fusionarse, porque, de lo contrario, entrarán en pérdidas.

En un comunicado, el organismo estatal asegura que se ha abierto un «proceso de consulta pública» para que el sector se pronuncie sobre los nuevos calendarios y condiciones.