Méndez ve «con mucha ilusión» la caja única, pero no aclara su futuro

R. S. / M. Á. R. REDACCIÓN/LA VOZ.

ECONOMÍA

15 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Tres días después del histórico apretón de manos entre las cúpulas de Caixa Galicia y Caixanova sellando la fusión, el director general de la primera financiera gallega reapareció. Lo hizo por partida doble: primero por carta a los empleados de la caja y luego en persona, durante una visita a una guardería de la entidad. Y había expectación por saber lo que opinaba de la operación uno de los actores clave.

A los empleados de Caixa Galicia, José Luis Méndez les trasladó su «ilusión y satisfacción por el proyecto que comienza», por una alianza en la que, dijo, «siempre» ha confiado. «Será la caja de todos nuestros clientes, a este proyecto nos debemos, al proyecto de futuro que nace para hacer una entidad solvente, eficiente y con identidad gallega con presencia en toda España», explica en esa misiva. «Nacemos -recalca- como una entidad paritaria y copresidida en sus primeros pasos, con igual representación de las dos entidades que la originan».

Esas palabras de respaldo a la alianza las corroboró en persona Méndez. «Galicia ha ganado al unir dos ciudades que se complementan, A Coruña y Vigo, entramos en una etapa en la que los localismos se están quedando atrás», apuntó, recalcando la «complejidad» de una operación entre entidades «que hasta ayer eran competidoras». Se ha dado, insistió, un «paso enorme».

El ejecutivo acudió a la guardería en compañía del alcalde de A Coruña, Javier Losada. «Estos niños -dijo el regidor socialista señalándolos- son el futuro, como lo es la nueva caja».

Aunque se le preguntó insistentemente, Méndez eludió concretar por dónde pasará su futuro. «Yo hablo del presente», dijo. ¿Continuará en la nueva caja? «Es una decisión del consejo de administración». De hecho, el directivo jugó con su edad: «En septiembre cumplo 65 años, hay tiempo para decidir». Sin embargo, ni por la ley gallega ni por estatutos Méndez tendría que retirarse. Tiene hasta los 70 años.

El reparto

En lo que se esmeró el director general fue en repetir la máxima acordada entre las dos cajas gallegas para cerrar su fusión: la paridad. Se mantendrá en todo, partiendo del consejo de administración (primer órgano de gobierno) hasta el comité de dirección (los ejecutivos) y el reparto de áreas de negocio. Las primeras negociaciones entre las entidades apuntan a un reparto idéntico en número entre A Coruña y Vigo, con cinco divisiones en cada urbe, una cifra que podría moverse hasta seis o siete en función de cómo se articule una entidad cuyo protocolo definitivo se aprobará en asamblea el próximo otoño.

Ese reparto de áreas entre las dos urbes es uno de los asuntos que más pendiente tiene a los 7.800 trabajadores de ambas entidades -sin contar las firmas participadas y los puestos indirectos-, sobre todo por el impacto en los servicios centrales de las dos financieras. En la misma carta, Méndez aclara, precisamente, que el acuerdo incluye mantener las sedes operativas actuales.