El Gobierno es partidario de reducir al menos en 8 días el coste del despido

Elisa García

ECONOMÍA

El presidente Zapatero plantea la creación de na «hucha» para los nuevos trabajadores

16 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La creación de un fondo mixto, financiado al 50% por empresarios y Estado, para abaratar parte del coste del despido a los empleadores, sin que los derechos de los trabajadores se resientan, es la meta más ambiciosa que se ha puesto el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el actual proceso de diálogo social. Su idea inicial de subvencionar el despido toma cuerpo. Los ingresos a esa hucha serían mensuales, propiedad de cada empleado y este, en caso de no sufrir ningún despido, los conservaría para formación o como jubilación complementaria a la prestación pública.

La medida estaría limitada a los nuevos contratos de fomento del empleo, modalidad que pasaría a aplicarse a todos los trabajadores, y daría cumplimiento a la aplicación en España de una réplica de la existente en Austria. La compensación sería de, al menos, ocho días sobre el total de la indemnización. El volumen del fondo crecería sin límite y el trabajador al cambiarse de empresa se lo llevaría sin poner el contador de su antigüedad laboral a cero, con independencia de que pueda utilizar parte de ese dinero para su reciclaje profesional.

Destierro del Fogasa

Esa hucha mixta destierra la utilización del Fondo de Garantía Salarial (Fogasa) para la subvención del despido, tal y como deseaba el Ministerio de Trabajo y desveló el pasado lunes el encargado del Diálogo Social, Alfonso Morón. El Fogasa, financiado exclusivamente por los empresarios, es un organismo autónomo que garantiza a las plantillas parte de los salarios y de las indemnizaciones por despido en las compañías con graves problemas financieros. La propuesta de Rodríguez Zapatero está abierta a la negociación. Sobre ella planean intereses enfrentados y los proponentes se muestran pesimistas ante la posibilidad de un consenso.

Los sindicatos no ven con buenos ojos cualquier abaratamiento del despido. Consideran que los nuevos contratos tendrán mayor inseguridad y, al ser más baja su indemnización, correrán un mayor riesgo de expulsión. Junto con la subvención del despido improcedente, el Gobierno pretende aclarar las causas del despido objetivo (causas económicas, organizativas, de producción o tecnológicas) para que el contrato de fomento del empleo se utilice más, planteamiento que también cuenta con la oposición de CC.??OO. y UGT.

Cotizaciones

Mientras se perfilan las medidas a debatir en la mesa de diálogo social, encargada de la reforma del mercado de trabajo, crece la confusión sobre el futuro de las cotizaciones sociales en otro foro de negociación: la comisión parlamentaria del Pacto de Toledo (acuerdo suscrito en 1995 y renovado en el 2003 para garantizar el futuro de las pensiones públicas).

La diputada socialista Isabel López i Chamosa resaltó que sus señorías «no barajan ni esperan ninguna propuesta de reducción de cotizaciones», palabras que fueron cuestionadas por Tomás Burgos, del PP, quien señaló que «hay un debate abierto que invita a reducir las cotizaciones como elemento dinamizador de nuestra economía».

Las declaraciones de López i Chamosa y de Burgos tuvieron lugar ayer en un desayuno de trabajo organizado por la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (Ceoma).