La fortaleza de las puertos gallegos les permitió afrontar mejor la crisis que la media de los 28 entes de titularidad estatal. Las últimas cifras facilitadas por el ente público Puertos del Estado reflejan que en el 2009 el tráfico portuario sufrió un desplome del 12,9% en el conjunto de España. Galicia, aunque no logró remontar para obtener un saldo positivo, sí logró tener mejores resultados que la cornisa cantábrica y que el baremo estatal. Con una caída del 9,7% se situó varios puntos por debajo de la línea de corte nacional.
La evolución de las terminales gallegas en el 2009 fue variable, pero destaca la situación del puerto de Marín, el único del Norte que consiguió cerrar el pasado ejercicio con un dato positivo, un tímido incremento porcentual del 0,66%. En el otro polo se halla Vigo, donde la sangría de tráficos se elevó hasta el 22,22%, uno de los más altos del país. Mientras, Vilagarcía sufrió un desplome del 15,05%, A Coruña cayó un 7,25%, y Ferrol cerró con números rojos del 4,73%.
Pese al retroceso, las radas de la comunidad superaron a sus rivales de la cornisa cantábrica. Los puertos de Avilés, Bilbao, Gijón, Pasajes y Santander acabaron todos el año 2009 con un saldo negativo respecto al 2008 y, en conjunto, sufrieron un caída del 21,3%, que casi duplica la media española. Si se suman los puertos gallegos, el descenso de la actividad en el norte de España fue del 15,5%.
Contraste con el 2007
En todo el país, el puerto que más está sufriendo a causa de la debacle económica es Málaga, donde, en solo dos años, se perdieron más de la mitad de los tráficos previos a la recesión.
Y es que, si la caída del tráfico marítimo sirvió de anticipo de la recesión, sus cifras son hoy el termómetro de la actividad. Así, el tránsito de contenedores, que mide los intercambios comerciales, cayó un 17,7% en la comunidad y solo repunta en Marín.
Medido el tráfico en términos absolutos, en Galicia se movieron el año pasado algo más de 30,7 millones de toneladas. Es una cifra sensiblemente menor a la del 2008, cuando Puertos contabilizó 33,5 millones y continúa el descenso iniciado en el 2007, antes de la eclosión de la crisis, cuando en los muelles gallegos se movieron un poco más de 34 millones de toneladas.
La avalancha económica se ha cobrado un alto precio en valores simbólicos del tráfico portuario. En el 2009, Vilagarcía volvió a encontrarse en una cifra inferior al millón de toneladas, mientras que Marín, que aspiraba a recuperar los dos millones, frenó en seco su curva de crecimiento sostenido de esta década.
La crisis global ha sembrado muchos problemas en el transporte logístico, lo que se ha dejado sentir con fuerza en las radas españolas. Aunque la situación más grave se encuentra en los puertos mediterráneos, las cifras demuestran que el volumen manipulado en el norte también se ha resentido con fuerza. A falta de que se hagan públicos los resultados globales del mes de enero, estos podrían servir para dar una idea de cómo evolucionará el tráfico marítimo, y por ende la economía, en el primer trimestre del año.
Además, pese a la caída del movimiento, todas las autoridades portuarias están inmersas en proyectos de infraestructura, preparándose para la oportunidad que la ampliación del canal de Panamá podría suponer en el remonte de los tráficos.