Chaves valora la voluntad de diálogo de la Xunta e invoca una reforma puntual de la norma gallega
11 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Feijoo intentó darle ayer un nuevo giro al pulso que la Xunta mantiene con la Administración del Estado en torno a la ley gallega de cajas, y lo hizo empleando un tono contundente y belicoso ante el Parlamento y exhibiendo como un arma disuasoria frente a Madrid la interposición de un recurso contra el FROB, el fondo de reestructuración bancaria, en caso de que el Gobierno central persista en actuar con «deslealdade» y no haga ningún gesto para abrir una negociación bilateral antes del próximo martes día 16.
Para ese día fue convocada finalmente la reunión de la comisión bilateral de cooperación Galicia-Estado, cita que está llamada a dirimir las diferencias en torno al fondo de rescate bancario que mantienen los Gobiernos gallego y central, después de que la Xunta anunciara, hace cinco meses, su determinación de recurrir ese FROB. Lo anunció al entender que invade competencias exclusivas de la comunidad autónoma sobre las cajas.
«Agardo que se formalice o diálogo», dijo ayer el presidente de la Xunta durante la sesión de control parlamentario, pero a renglón seguido advirtió al Ejecutivo de Rodríguez Zapatero que esta predisposición a la negociación no puede traducirse en una «discriminación» a Galicia.
Alberto Núñez Feijoo fue espoleado una y otra vez por el grupo del BNG a recurrir el FROB. «Recurso contra recurso», preconizó a modo de eslogan el portavoz nacionalista, Carlos Aymerich, quien consideró esta vía como la única opción posible de «defender a dignidade e a capacidade lexislativa deste país».
Recurso preparado
El mandatario gallego dejó claro ante el portavoz nacionalista, grupo que lo apoyó en todo momento durante la tramitación de la nueva ley de cajas, que «non teña dúbida que vamos a recorrer» en caso de que el Gobierno socialista insista en «cumprir a máxima de ser desleal» con la comunidad gallega. Es más, Feijoo advirtió que el recurso ya está «preparado» y puso de relieve que si Madrid no mueve ficha antes del próximo martes «vamos a enchernos de razón» para acudir al Tribunal Constitucional y responder al recurso del Gobierno con otra medida similar.
La Administración gallega no es la única que sopesa la posibilidad de abrir este frente judicial contra el Estado, pues otras comunidades, como Andalucía, Cataluña, Castilla y León y Madrid, también plantearon en su momento dudas respecto al FROB, si bien en ningún caso llegaron al tribunal. Pero esas cuatro aguardan el movimiento de Santiago. Esa impugnación, en todo caso, tendría una capacidad limitada y no paralizaría directamente la aplicación del fondo de reestructuración bancaria. Según fuentes judiciales, los efectos sobre el FROB -que afectarían a cuatro fusiones en marcha- quedarían a expensas de lo que dictaminara el Constitucional, si admite a trámite o no ese recurso de la Xunta.
El Gobierno gallego confía en que, antes del próximo martes, Madrid haga «algún movimiento» en la dirección del diálogo y responda positivamente al envite hecho por la presidencia de la Xunta al ministro de Política Territorial, Manuel Chaves. Cuando menos, el propio Chaves dio ayer acuse de recibo de este ofrecimiento al destacar desde Bruselas la «voluntad de diálogo por parte de la Xunta y del Gobierno» para negociar una solución al enredo creado con la ley gallega de cajas.
En esta línea, Chaves calificó como «un paso importante» para lograr un acuerdo la carta remitida por Feijoo, si bien puso sobre la mesa la necesidad de que el posible acuerdo bilateral se plasme en una reforma puntual de la ley gallega mediante la correspondiente votación en el Parlamento.
Feijoo también aprovechó su intervención ante el Parlamento para llamar al PSdeG a la «lealdade» con Galicia y emplazó al líder de los socialistas, Pachi Vázquez, a que se pronuncie con claridad: «¿Está de acordo coa fusión galega, si ou non?». La pregunta quedó en el aire.