El organismo analiza ya las alianzas catalanas porque las entidades superan los 240 millones de negocio
19 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La Comisión Nacional de la Competencia ha comenzado a estudiar ya dos operaciones de fusión de cajas, ambas en un mismo territorio, en Cataluña. A mediados de diciembre, el día 9, recibió la notificación de Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Tarragona, una propuesta que creará la cuarta caja de España por activos y que planea pedir 1.300 millones de euros al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
Competencia ha comenzado el estudio de esa operación por superar «el umbral de volumen de negocio». Es decir, porque las empresas implicadas suman más de 240 millones de euros de volumen, algo que, admite esa Administración, sucede en todos los casos de concentración bancaria porque el negocio siempre supera largamente esa cifra (en el caso de las catalanas, son más de 100.000 millones). Por esa misma razón, económica, estudia también, desde el 28 de diciembre, la alianza de Caixa Girona, Manlleu, Sabadell y Terrassa. Este caso planea solicitar más de 600 millones al FROB.
Así, el criterio que se está siguiendo es económico, no de cuota en un territorio. Hay un doble umbral para estudiar las concentraciones, según la ley 15/2007. Así, Competencia ha de conocer y avalar una unión si las empresas implicadas superan esos 240 millones de euros en volumen de negocio; o si se quedan con más del 30% de la cuota del mercado relevante, que en el caso del sector financiero toma como referencia el territorio nacional, según fuentes oficiales. Quiere ello decir que para las fusiones no se tomará como ámbito lo que sumen dentro de una comunidad autónoma. Tiene una cierta lógica porque la proyección de muchas cajas ya es estatal.
Sin embargo, que las fusiones se estudien por volumen de negocio no implica que Competencia no obligue a las entidades implicadas a deshacerse de determinados activos en un territorio en cuestión para favorecer la competitividad. «Dependerá de cada caso», explican fuentes de Competencia. El caso de la fusión a cuatro en Cataluña servirá de ensayo porque tres cajas (Manlleu, Terrassa y Sabadell) se concentran casi en exclusiva en una sola provincia, la de Barcelona.
Ese organismo público, dependiente del Gobierno central, ha de decidir si aprueba las operaciones en marcha y en qué condiciones ha de realizarse esa operación para que no se vulnere el principio de competencia. Por ello aguardan su informe las cajas. El plazo que emplee para resolver esa operación servirá también para los que vengan detrás, como puede ser la fusión gallega o las de Andalucía y Castilla y León.
En el caso de Galicia, la operación de fusión que dio lugar a Caixanova requirió medio año de estudio y una resolución del Tribunal de Defensa de la Competencia.