Mantiene los tipos en el 1% y proclama que las medidas de apoyo al sector financiero ya no son necesarias
04 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El Banco Central Europeo (BCE) ha puesto en marcha un lento y delicado proceso para recuperar la normalidad perdida a causa de la crisis financiera que ha azotado a la zona euro en los dos últimos años. Por una parte decidió mantener los tipos básicos de interés en el 1% para apoyar el crecimiento económico, pero, a la vez que elevaba las previsiones de crecimiento para el 2010 y el 2011, anunció que pondrá fin, de forma paulatina, a las inyecciones extraordinarias de liquidez a la banca europea.
El presidente de la institución, Jean Claude Trichet, utilizó el término adecuado para referirse al precio del dinero en la zona euro, una observación que hizo creer a los mercados que no se planteaba la necesidad de modificar su actual política monetaria. Pero Trichet aclaró que se acabó el «dinero barato» para la banca de la zona euro, y anunció que ya no habrá más préstamos a 12 meses en el 2010, una medida espectacular que permitió a la banca privada obtener dinero a una tasa de interés del 1%.
«Las mejores condiciones de los mercados financieros han indicado que no todas nuestras medidas son necesarias en la misma extensión», dijo el máximo responsable del BCE, y anunció que la próxima subasta de liquidez a 12 meses, prevista para el próximo día 16, será la última de este tipo, mientras que las operaciones de refinanciación a seis meses acabarán el 31 de marzo. La entidad mantendrá sus operaciones principales de refinanciación, la subasta semanal, con un procedimiento de adjudicación plena a un tipo fijo, hasta que sea necesario.
«El BCE quiere que los bancos comerciales de la zona del euro empiecen a prestarse dinero entre ellos de nuevo y que no confíen en los préstamos de liquidez ilimitada que les ha dado desde hace algo más de un año», indicó a Efe el analista de Commerzbank Michael Schubert.
Hasta la fecha, el BCE ha llevado a cabo dos subastas a un año. La primera tuvo lugar en junio, cuando el banco colocó en el mercado 442.240,5 millones de euros a un tipo fijo del 1%; y la segunda en septiembre, cuando colocó 75.241 millones.
«Vamos a seguir apoyando al sector financiero, pero la banca comercial tiene que empezar a hacer su trabajo», advirtió Trichet, al recordar que el principal enemigo de la institución que preside sigue siendo la inflación, y que un exceso de liquidez podría provocar un alza acelerada de los precios ante la perspectiva de una recuperación económica en la zona euro.
Al respecto, el banquero señaló que la recuperación de la zona euro en el 2010 será de forma moderada y desigual. Los expertos del Eurosistema prevén un crecimiento anual del PIB situado entre el -4,1% y el -3,9% en el 2009, mientras revisaron al alza sus pronósticos para el 2010, hasta una horquilla de entre el 0,1 y el 1,5% y de entre el 0,2 y el 2,2% para el 2011.
En lo que respecta a los precios, las proyecciones del Banco Central Europeo prevén una tasa de inflación del 0,3% en el 2009, de entre el 0,9% y el 1,7% en el 2010, mientras que en el 2011 la tasa podría variar entre el 0,8% y el 2%. Según el presidente del BCE, las expectativas de inflación están controladas a medio plazo y señaló que se mantienen «firmemente ancladas» en línea con el objetivo de la institución.