Ford sorprendió ayer a todos con unos resultados trimestrales que evidencian que el gigante estadounidense del automóvil, el único de los tres grandes de Detroit que ha conseguido sortear la bancarrota, ha logrado dejar atrás los números rojos. Y lo ha hecho con contundencia: ha ganado 997 millones de dólares (675 millones de euros) en el tercer trimestre, agarrado a la tabla de salvación que han supuesto las ayudas a la compra de coches puestas en marcha por los Gobiernos de varios países. Además, los responsables de la compañía aseguran que en el 2011 la firma será «sólidamente rentable».
Durante una conferencia telefónica con analistas y medios de comunicación, el presidente y consejero delegado de la empresa automovilística, Alan Mulally, no pudo ocultar su satisfacción por unos resultados que «demuestran que la transformación de la empresa está funcionando», aunque añadió que todavía «existen desafíos» que afrontar.? La mayoría de los analistas habían previsto la mejora de los resultados de Ford, pero aún esperaban leves pérdidas.
Estos beneficios de 997 millones de dólares contrastan con los 161 millones perdidos durante el mismo período del 2008. Además, los resultados son aún más positivos si se tiene en cuenta que los ingresos trimestrales se redujeron en 800 millones en relación con los mismos meses del ejercicio anterior. En total, Ford ingresó en el tercer trimestre 30.900 millones. En lo que va de año, la cifra de ingresos es de 82.900 millones, frente a los 109.100 del 2008.
Mulally aseguró que la clave de este giro pasa por los mil millones de dólares ahorrados en costes estructurales, así como por «una sólida gama de productos que están marcando el camino en todos los mercados».
La reacción de los inversores no se hizo esperar y, poco después del anuncio de las cifras, las acciones de la compañía se disparaban un 10% en la Bolsa de Nueva York.