La Xunta se compromete a pagar las facturas en mes y medio ante las quejas de los subcontratistas de obra

L. Villamor

ECONOMÍA

La Xunta quiere controlar el momento exacto en que entran en la Administración las facturas de sus proveedores para agilizar el pago y evitar que se pudran en un cajón, ante las reclamaciones de los subcontratistas de obras, que representan a 2.000 firmas y facturan por importe de 4.000 millones. La conselleira de Facenda, Marta Fernández, anunció ayer la creación de un registro y un portal electrónico, que permitirán el estado en que se encuentra cada uno de los recibos, y pagarlos en 45 días, quince días por debajo de los plazos legales. Hasta ahora, los documentos entraban directamente en cada una de las unidades gestoras a las que iban dirigidos. El portal también permitirá la presentación de ofertas por vía telemática.

La conselleira, que evitó datos concretos sobre el estado actual de la facturación, presentó esta iniciativa en compañía del presidente de la Asociación de Excavadoras de Galicia, Manuel Espiño Mejuto, quien sugirió que el conselleiro de Medio Ambiente, Territorio e Infraestructuras, Agustín Hernández, debería ahora tomar medidas para acortar también los plazos en los que les pagan las constructoras. Así, argumentó que algunas compañías los someten a demoras de «ata 250 días», con la justificación de que no han cobrado todavía de la Xunta.

«O primeiro paso está dado, o segundo corresponde á ordenación territorial», reclamó Espiño, en alusión al departamento de Agustín Hernández. «Queremos cobrar como máximo en sesenta días», demandó el representante de los subcontratistas, para evitar los perjuicios que la demora les acarrea ante los bancos.

Admitió, no obstante, que la eficacia de las medidas que puedan adoptarse desde la Administración dependerá también de negociaciones ulteriores con las constructoras, «reacias» a hablar del asunto. «Nós somos os que levamos por diante a maquinaria», reivindicó el presidente de la Asociación de Excavadoras.

La conselleira de Facenda puntualizó asimismo que, tras analizar la situación actual, «é practicamente imposible saber o tempo que transcorre desde que se recibe unha factura ata o momento efectivo do seu pago».

«O primero será reverter a situación e controlar o momento en que entran as facturas, para o que se creará un rexistro que permitirá, ademais, mellorar as necesidades de tesourería e planificar os pagos da Administración», dijo.?