Ferrovial vende el aeropuerto de Gatwick por 1.659 millones, que destinará a reducir deuda

M.?M. / J.?D.?A.

ECONOMÍA

La operación representa para el grupo unas pérdidas de 142 millones

22 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

BAA, filial de Ferrovial y el mayor gestor aeroportuario del mundo, ha vendido el aeropuerto de Gatwick (Londres) por 1.510 millones de libras (1.659 millones de euros) al fondo de inversión norteamericano Global Infraestructure Partners (GIP), controlado por General Electric y Credit Suisse.

La operación, que tendrá un impacto negativo de 142 millones en las cuentas de Ferrovial, se ha cerrado más de un año después de que BAA la pusiera en marcha -en septiembre del 2008-,?obligada por un informe de la Comisión de Competencia británica que señalaba que la firma disfrutaba de una posición de monopolio en el sureste de Inglaterra. En el dictamen definitivo, publicado en marzo de este mismo año, confirmó su diagnóstico, y obligó a la filial de Ferrovial a vender primero el aeropuerto de Gatwick, después el de Stansted y finalmente el de Edimburgo o el de Glasgow. Eso sí, en lugar del plazo habitual de seis meses, decidió darle un margen de dos años para llevar a cabo las desinversiones, lo que, sin duda, supuso un alivio para la compañía española, que adquirió los aeropuertos en el 2006 por unos 15.000 millones de euros.

Recurso

En cualquier caso, BAA ha presentado un recurso contra la decisión de Competencia. En él, la filial de Ferrovial alega que un miembro del órgano supervisor está vinculado a una empresa de la competencia y que obligarla a vender activos en un momento de recesión perjudica de manera inaceptable a la empresa.

La venta de Gatwick tendrá un impacto negativo de 142 millones en el balance del grupo controlado por la familia Del Pino, que aprovechará la inyección de dinero líquido para reducir la deuda de BAA, cifrada en unos 9.000 millones, de los de unos mil vencen en marzo próximo. Del precio total, BAA recibirá en metálico 1.599 millones de euros. El resto se abonará «en función de la consecución de determinados parámetros operativos y financieros», según explicó ayer Ferrovial a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Entre esos criterios será esencial el del tráfico que pueda generar el que es el segundo aeropuerto de la capital británica. Como es habitual, la operación está sujeta al visto bueno de las autoridades comunitarias de Competencia.

El comprador, GIP, es un fondo internacional de inversión en infraestructuras, en el que Credit Suisse y General Electric son accionistas de referencia. El grupo controla otro aeropuerto de Londres, el City, y en la operación está siendo asesorado, entre otros por el Banco Santander, entre otros.

Entorno hostil

Ferrovial se enfrenta a un entorno regulador hostil en sus inversiones británicas. En estos momentos, el Ayuntamiento de Londres y Tube Lines, filial británica de Ferrovial Servicios, mantienen una enconada disputa, que deberá dirimir un árbitro, sobre las inversiones que debe realizar la compañía en el suburbano durante los próximos siete años. Entre una postura y la otra existe una brecha de más de mil millones de euros.

Las acciones de Ferrovial recibieron ayer la noticia con una caída del 2,34%, hasta los 33,01 euros.