El PP prevé fórmulas público-privadas para infraestructuras; y PSdeG y BNG, un deterioro de los servicios
16 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La crisis golpea las grandes cifras de la Xunta para el 2010. Los Presupostos estarán sujetos a una restricción «moi importante», según la conselleira de Facenda, Marta Fernández Currás, quien avanzó ayer a los grupos parlamentarios que los ingresos no financieros para el próximo año descenderán a los niveles del 2006, porque reflejarán una reducción de 1.500 millones de euros.
El origen de esta falla presupuestaria radica en la bajada del 16,5% de los ingresos a cuenta del Estado y en el recorte del 33% en el capítulo del impuesto de transmisiones patrimoniales. De otra manera, lo que el Estado aporta a Galicia se traducirá en 1.087 millones menos, producto de la precaria recaudación que conlleva la crisis.
La caída de tributos propios, a raíz de la ralentización de la actividad económica, y, en menor medida, la rebaja en el impuesto de transmisiones obrarían el descenso en los ingresos no financieros.
La Xunta recurrirá al endeudamiento para cubrir esa brecha presupuestaria y atender los servicios sociales. El departamento que dirige Fernández Currás podría obtener por este concepto entre 1.250 y 1.300 millones de euros.
El Ejecutivo no ha aclarado si forzará la maquinaria al límite y llevará la deuda al 2,5% del PIB, pero aseguró que dará prioridad a las inversiones que valgan la pena. «Tamén imos completalas recorrendo a fórmulas financeiras como a colaboración público-privada», precisó la conselleira en lo concerniente al epígrafe de infraestructuras.
Fernández Currás puntualizó, en cualquier caso, que no se trata de que los servicios los gestione el sector privado. El gasto social incrementará el peso y, probablemente, mantendrá en términos absolutos la cifra de los Presupostos de este año, según la conselleira, quien indicó que la Xunta apuesta por mantener el gasto en sanidad, educación y servicios sociales.
Las grandes cifras de las cuentas autonómicas se cocinan con una previsión de crecimiento del 0,7% del producto interior bruto (PIB). La comunidad autónoma mantiene una «diferencia de crecemento» respecto a España, y en San Caetano se prevé que la situación mejore «un pouco máis» producto de la celebración del Xacobeo. La Xunta priorizará el mantenimiento del gasto social y seleccionará las inversión productiva.
La socialista María José Caride reclamó un refuerzo del gasto público y previno contra un «deterioro» de los servicios. Sostuvo que el Gobierno se ha instalado en la «parálisis» y que es muy conservadora la estrategia de prever un crecimiento del PIB del 0,7%, siete décimas más que el nacional, «pese ao Xacobeo».
El nacionalista Fernando Blanco, por su parte, consideró muy restrictivos los Presupostos y propuso activar la política fiscal para aumentar los ingresos. El popular Pedro Puy justificó el recurso a la deuda y subrayó que la fórmula público-privada para la construcción de infraestructuras no es novedosa, porque ya se ha utilizado en algunas autovías. «Se hai un ano que ten que sentido [la deuda] é o 2010», indicó.