Los préstamos bancarios a las familias se congelaron en junio

M. J. Alegre

ECONOMÍA

La financiación a los compradores en el último mes creció solo un 0,9%, el menor ritmo en trece años

07 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El grifo del crédito ya está prácticamente cerrado. En junio, el aumento de los préstamos concedidos a las familias apenas fue del 0,4%, hasta una cuantía de 907.734 millones de euros, cuando un año antes el ritmo de incremento era del 8,4% y en el mismo mes del ejercicio 2007 -previo al arranque de la crisis financiera internacional- el avance se había disparado a una fortísima tasa del 24%. Todavía en enero presentaba un avance del 4%, que se ha desacelerado paulatinamente.

Por segmentos, la financiación a los compradores de vivienda todavía crece un 0,9%, el menor ritmo en trece años, y se sitúa en 670.112 millones de euros. Peor lo tienen quienes solicitan préstamos para comprar bienes de consumo y otros fines, porque en este caso los fondos se han recortado el 1%, para quedar en 234.982 millones. En el verano del 2008, antes de que la quiebra de Lehman Brothers diera al traste con las esperanzas de una pronta recuperación económica mundial, los préstamos al consumo llegaron a crecer en España a un ritmo del 9%.

Los créditos a las empresas mantienen todavía un pulso algo más elevado, al aumentar en junio a un ritmo del 3,6% y según los últimos datos del Banco de España, los fondos prestados ascienden a 1,308 billones de euros. Antes de la crisis, la financiación obtenida por las compañías para sus procesos de inversión aumentaba a tasas del 20%.

La congelación se veía venir, pese a que las fuerzas políticas y agentes económicos y sociales presionan a las entidades de crédito para que sigan financiando a empresas y familias, y les recuerdan las grandes facilidades proporcionadas por el Banco Central Europeo para que puedan obtener liquidez a buen precio.

Por un lado, la contracción de los préstamos responde al frenazo de la demanda de particulares y compañías. Los hogares se resienten del efecto combinado del desplome del mercado inmobiliario, el drástico recorte del consumo doméstico y la escalada del desempleo. Por su parte, las empresas que pueden se están desendeudando, y una mayoría ha congelado sus planes de inversión a la espera de mejores tiempos.

Fondos públicos

Bancos y cajas argumentan que siguen prestando dinero a quien se lo puede devolver, y ya no ocultan que el aumento de la morosidad y la reducción del volumen de negocio que se deriva de la crisis económica les está llevando a reorientar su actividad. Y así ocurre que bancos y cajas están aumentando sus préstamos a las Administraciones públicas. Incluso las entidades que apenas tenían presencia y tradición en este ámbito ganan cuota en los últimos tiempos.

En este contexto de restricciones, el Instituto de Crédito Oficial se muestra ufano con sus cifras. La agencia financiera del Gobierno informa de la concesión, hasta el 4 de agosto, de 9.800 millones de euros a más de 260.000 empresas y ciudadanos. Y destaca las modificaciones introducidas en las líneas de liquidez con las que se pretende que pymes y medianas empresas puedan hacer frente a sus gastos de funcionamiento. Desde el pasado julio, el importe máximo a solicitar se ha elevado a 1,5 millones de euros anuales en las pymes y a 50 millones en las sociedades de tamaño mediano.

Hasta hoy, el ICO y las entidades financieras han prestado a través de la línea de liquidez (con aportaciones al 50%) 5.658 millones de euros en 59.002 operaciones con autónomos.