El terremoto de la crisis financiera internacional ha comenzado a sacudir al todopoderoso naval gallego, que en los últimos meses ha visto escapar los primeros contratos por las dificultades de liquidez que atraviesan las armadoras y la caída en picado de la contratación de nuevos buques. La noruega Polycrest canceló a finales del pasado año un barco de 100 millones de euros en Vigo. Y los astilleros privados de la comunidad reconocieron hace pocos días que desde el pasado mes de septiembre no reciben pedidos.
El naval gallego tiene carga de trabajo hasta el 2012 con una cartera de contratos que supera los 7.000 millones de euros. Pero el punto de mira de las grandes empresas locales sigue clavado en el continente asiático, donde reside su principal amenaza de mercado. Los proveedores locales no son ajenos a este temor y han comenzado a diversificar sus líneas de negocio y clientes para prevenir una época de vacas flacas.
El mayor abastecedor naval gallego de frío y calderería, la viguesa Islas Industries, ha optado por refugiarse frente a la crisis en China y Oriente Medio. La firma acaba de crear la corporación Eggea, en la que reunirá las diferentes sociedades abiertas para internacionalizar sus mercados, fundamentalmente en Shanghái, Hong Kong y Dubái. En China, la firma gallega ha cerrado contratos de aprovisionamiento con astilleros del país y multinacionales de calefacción (como la americana York) o de ingeniería mecánica (GEA), que llevan años asentadas en Asia. Y en Oriente Medio, la empresa de Vigo ha abierto una nueva compañía para abastecer de tuberías y maquinaria especializada a los pozos de petróleo.
Islas nació hace tres décadas en Vigo, emplea en Galicia a más de un centenar de personas y factura casi diez millones de euros anuales. Su plan estratégico prevé generar entre un 20 y un 30% del negocio en el exterior a finales de este año. La crisis, en su caso, ha actuado como un revulsivo, acelerando su internacionalización. Desde 1996, la empresa mantiene relaciones comerciales con fabricantes de Holanda, Francia, Dinamarca, Portugal o Marruecos.
Pero en los últimos veinte meses el grupo ha optado por dar un salto hacia delante y limitar su negocio en Galicia. Corporación Eggea nació de la matriz Islas Industries, dedicada a la calderería y canalizaciones industriales a gran escala. Hoy cuenta con una filial en China, Nahoko, dedicada a la ingeniería y con sede central en Hong Kong, además de oficina comercial en Shanghái. E incorporó también a Armstrong FZC, dedicada a las grandes infraestructuras metálicas y que opera en Oriente Medio. Otra división, Islas Global, gestiona y promueve la implantación de industrias occidentales en suelo asiático.
Diversificación
«Además de la internacionalización, estamos en pleno proceso de diversificación de sectores para llevar nuestros productos. Estamos entrando en el sector ferroviario y el conservero, donde se están realizando movimientos de cara al exterior. Hoy en día, el naval ocupa el 70% de nuestra producción total», explica el director de operaciones de Islas, José Antonio Silva.
Eggea suministra equipos de frío para la holandesa Grenco, uno de los líderes europeos de ingeniería del frío. Fabrica las canalizaciones para Maderas Iglesias, uno de los gigantes mundiales del mercado de los pavimentos de madera y tarimas flotantes. Provee y realiza el mantenimiento de las instalaciones de la filial química de Zeltia, CZ Veterinaria. Y realiza el control de calidad del fabricante de piezas metálicas español Sodes.
Dentro del sector naval, las empresas de la Corporación Eggea suministran trabajos de construcción de bloques, canalizaciones y equipos de frío tanto para el astillero Hijos de J. Barreras como para Factorías Vulcano, y ahora, también en China.