Más del 50% del naval vigués trabaja para Noruega

La Voz

ECONOMÍA

28 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Según descifraron unos científicos hace más de un siglo, en los océanos hay oro disuelto. Toneladas. Décadas más tarde se ha calculado que existen flotando en todos los mares cerca de 15.000 toneladas disueltas en pequeñísimas proporciones. La recuperación de este microtesoro no es, naturalmente, el fin del buque experimental que se construirá en H.J.B.

Noruega es hoy por hoy una superpotencia en la actividad naval. El 23% de todos los buques de crucero del mundo están en sus manos; el 19% de las unidades de transporte marítimo de gas; el 19% de los buques cisterna para productos químicos y el 10% de todos los petroleros. Noruega flota, en realidad, sobre un gigantesco campo de petróleo y de gas, y por ese motivo, y por los altos precios del crudo, se ha lanzado desde hace unos años a una frenética carrera por localizar los pozos submarinos en sus aguas jurisdiccionales. Después de Rusia es el segundo país europeo con más reservas energéticas.

Con este nuevo pedido, Vigo aumenta su dependencia de Noruega, que a mediados de año era ya superior a un 50% en el conjunto del valor de los contratos. La mayoría de estos encargos, además, están enfocados a la industria petrolera. Ahora bien, ¿es o no positivo este monocultivo?

Mejorar la competitividad

La gran dependencia de Noruega es, según los expertos consultados, altamente positiva, ya que es un cliente fiel, un país técnicamente exigente, y que favorece a los astilleros a la hora de mejorar sustancialmente en competitividad y extender su prestigio entre otros países punteros en este campo.