El próximo jueves, con La Voz, una nueva edición de la Guía de Másters de Galicia
Con sus 38 años, David Tawiah es uno de los muchos ghaneses que trabaja en los barcos de la flota de altura en las Rías Baixas. Llegó a Marín hace varios años y desde entonces ha trabajado en barcos de distintos caladeros, sobre todo de Gran Sol, como marinero.
El mar no le es desconocido. Nació en una comunidad pesquera llamada Kpone, junto a Tema, el principal puerto de su país. Desde su juventud sabe lo que es el mar. «Ya tenía experiencia de trabajo con los españoles antes de venir a Marín, porque estuve mucho tiempo en un atunero español en el Índico», señala. Cuando llegó a Galicia tuvo que realizar los cursos de competencia de marinero y formación básica, que le acreditaron como persona capacitada por España para poder trabajar en los barcos de pabellón nacional, un paso que tienen que dar todos los extranjeros que quieren enrolarse y que facilita la cofradía de pescadores.
David compagina su trabajo en el mar con sus estancias en tierra, meditando sobre la posibilidad de traer algún día a su familia -mujer y dos niñas pequeñas- a su nuevo hogar gallego. ?