Galicia arrancó la campaña láctea con cerca de mil explotaciones ganaderas menos que el ejercicio anterior

ECONOMÍA

11 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El sector lácteo gallego lleva un cuarto de siglo perdiendo explotaciones. La campaña 2008-2009, iniciada el primero de abril, arrancó en la comunidad con un total de 13.096 granjas, 1.054 menos de las que se encontraban en activo al comienzo del período precedente.

Con estas cifras se prosigue con la tendencia de desaparición de negocios iniciada en el 1993 cuando el censo de establos contabilizaba, solo en Galicia, más de 70.000. Ello a pesar de que las cifras de jóvenes que optaron por incorporarse a la producción agroganadera, tal y como se apunta desde la Consellería do Medio Rural, creció de forma sustancial en los últimos dos años. Según los datos de la Xunta, desde el 2006 el número de altas de jóvenes que solicitaron la prima de incorporación para empezar con la producción láctea prácticamente duplicó a las registradas tres años antes.

En la mayoría de los casos, las granjas que se dieron de baja eran establos escasamente dimensionados cuyos titulares estaban próximos a la jubilación y que no contaban con relevo generacional para proseguir con la actividad o bien explotaciones con una cuota no superior a las cien toneladas que se vieron incapaces de hacer frente a las exigencias actuales del mercado.

En este último sentido el volumen de cupo lácteo individual de cada granja ha evolucionado de forma inversa al del número de productores aumentando en más de un 25% en las últimas tres campañas pasando de los 133.600 kilos que se registraba de media por explotación a comienzos de la campaña del 2005 a los 168.270 kilos actuales. Cantidad que todavía se encuentra lejos de la media estatal de 256.000 kilos y que sigue siendo la más baja de todas las zonas productoras de la Península.

Principales productores

Paralelamente a ello, Galicia se ha consolidado como la principal productora del país. Sus ganaderos son los únicos que por segundo año consecutivo fueron capaces de aumentar su producción de leche con respecto a la campaña precedente, al contrario de lo que pasó en el resto de las comunidades, donde se ha visto reducida en cerca de un 3%. Estas datos consolidan las números que se han registrado en los últimos años, en los que los aumentos de producción se han notado únicamente en la cornisa cantábrica, descendiendo de forma evidente en el resto y fortaleciendo la postura, defendida por Medio Rural, de que Galicia debe ser prioritaria en los repartos de cuota láctea que se lleven a cabo.

Según los datos del Fondo Español de Garantía Agraria (FEGA) referentes a los meses de abril y mayo, la producción en Galicia alcanzó los 393,4 millones de kilos de leche, lo que representa el 37,6% del total producido en el conjunto del Estado y un 1,9% más de lo que entregaron a las industrias los ganaderos gallegos en el mismo período de la campaña pasada.

Si la desaparición de establos productores ha sido drástica, no lo es menos el de personas o empresas reconocidas por el Ministerio de Medio Rural como primeros compradores lácteos, que han descendido en un 70% con respecto a los que figuraban inscritos en 1998.