Fannie Mae, la mayor empresa de créditos hipotecarios de Estados Unidos, anunció ayer que en el primer semestre del año perdió 4.486 millones de dólares (casi 3.000 millones de euros), frente a una ganancia neta de 2.908 millones en el mismo período del 2007. Estos resultados son reflejo, según el presidente y consejero delegado de Fannie Mae, Daniel Mudd, de «las desafiantes condiciones de los mercados inmobiliario e hipotecario que empezaron en el 2006 y se hicieron más profundas en el 2007 y el 2008». Mudd añadió que la compañía, que perdió en el primer semestre 5,11 dólares por acción (frente a los 2,72 dólares ganados un año antes), «está aportando estabilidad y liquidez al mercado inmobiliario en EE.?UU. y continuará teniendo un papel clave en la recuperación».
La compañía, fuertemente afectada por la depreciación de activos vinculados a deuda hipotecaria que se está viviendo en los mercados financieros y por el estallido de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, anunció que ha conseguido una inyección adicional de capital de 7.000 millones de dólares en el segundo trimestre. Se trata de las cuartas pérdidas trimestrales consecutivas que anuncia esta agencia de garantía hipotecaria que cuenta con el respaldo del Gobierno estadounidense. Los resultados son peores de lo que esperaban los analistas, que habían calculado que la firma hipotecaria perdería 97 centavos por acción.
Pérdidas históricas de RBS
Por otra parte, Royal Bank of Scotland (RBS) sufrió pérdidas de 802 millones de libras (unos mil millones de euros al cambio actual) entre enero y junio pasados, los primeros números rojos que registra desde que salió a Bolsa hace más de 40 años. Los malos resultados son, con todo, algo mejores de lo que habían previsto los analistas, y tiene como principal causa una depreciación de los activos en 5.925 millones de libras.