La evolución negativa de los bienes intermedios y de equipo indica que los problemas de la economía van para largo
07 ago 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La industria no acudirá en auxilio del resto de la actividad económica. La producción de este sector ya se está viendo seriamente tocada por la crisis, y el pasado junio cayó el 9% respecto al mismo período del año anterior en términos comparables, es decir, una vez corregidos los efectos del diferente calendario laboral de uno y otro año. El deterioro afecta a todas las comunidades aunque Galicia es, tan solo superada por Extremadura, la que mejor aguanta la crisis del sector, con un descenso del 4%. En datos brutos, el parón medio en España fue del 9,5%. Para encontrar un desplome mayor hay que remontarse a febrero de 1993, el último año de la historia reciente en que la economía española atravesó una recesión.
La evolución de junio se vio afectada por la huelga del transporte, que frenó la actividad de muchas empresas por falta de componentes y retrasos en el suministro de bienes intermedios. Pero el indicador que ayer dio a conocer el Instituto Nacional de Estadística coincide con otros registros. El hundimiento del mercado de la vivienda ha hecho mella en la fabricación de muebles, que muestra una caída del 22% y el desplome de las matriculaciones de turismos se corresponde con un retroceso del 13,6% en la fabricación de vehículos de motor. Y el drástico frenazo del consumo doméstico extiende sus efectos a casi todas las ramas de actividad, con caídas que van del 15,4% en la industria textil o el 18,5% en la confección hasta el 6,1% en la producción de alimentos o el 26,1% en los equipos informáticos.
Radios y televisores
Solo se salvan la fabricación de aparatos electrónicos, de radio y televisión; el refino del petróleo, con un avance del 5,1%; la fabricación de otro material de transporte (distinto de los coches), que aumentó el 5,1%, y la producción de instrumentos de precisión (relojes, instrumentos médicos y de óptica), con un incremento anual del 3,4%.
La evolución de la producción industrial en junio muestra unas perspectivas inquietantes. Todos los grupos de bienes registran descensos anuales, salvo la energía, que crece el 2,1%.
La caída de la fabricación de bienes de consumo en un 8,9% -que llega a ser del 20,2% en los de uso duradero- es el reflejo de la escasa demanda actual de los hogares. Pero el desplome de los bienes intermedios en un 11,9% y de los bienes de equipo en un 10,2% son claros signos de que la crisis va para largo. Los productos intermedios son los que se incorporan a la fabricación de otros bienes, y la renovación del equipamiento es esencial para la producción futura. Los datos de junio confirman y acentúan la trayectoria bajista. En la primera mitad del año, con cifras corregidas de diferencias de calendario laboral, la producción industrial ya arroja un descenso medio del 2,1%. Solo crece la producción de energía (un 3,7% más), mientras caen el 3,2% la de bienes de consumo, el 5,7% la de los intermedios y el 0,7% la fabricación de bienes de equipo.
La opinión de la Xunta
El conselleiro de Innovación, Fernando Blanco, explicó que la industria gallega está en una buena situación: «Temos unha moi boa posición no sector naval, imos ter unha moi boa no sector enerxético co novo decreto eólico, e penso que o automóbil está resistindo ben as dificultades que ten a nivel mundial». Respecto a sectores que podrían pasarlo peor, «como o da madeira e da pedra, que poden ser afectados pola construción sobre todo en canto ao consumo interno, están afrontando con éxito un proceso de internacionalización».
Lo que ocurre, explica Blanco, «é que somos o que somos. Aquí en tres anos non se pode pasar da nada ao todo. Primeiro necesítase un cambio de modelo económico». En este sentido, recuerda que «é a primeira vez que Galicia ten un plan estratéxico de I+D+i, mentres algunhas comunidades van xa polo terceiro. Cando chegamos á consellería, nesta área non había nada. Puxemos os horizontes para que iso poda tirar, pero necesítase tempo», sentencia.