Depredador con aire de hombre gris

La Voz N. B.

ECONOMÍA

El empresario, que levantó un gigante de la construcción, ahora diversificado e internacionalizado, venderá su participación en Unión Fenosa en busca de liquidez

20 jul 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

«Señor Pérez, es usted tristón, gris y tiene aire de cenizo». Así se recoge en una biografía no autorizada el modo en que el ex presidente del Real Madrid, ya fallecido, Ramón Mendoza, definió al empresario que años después ocuparía su mismo sillón. Pero bajo la apariencia de buscada normalidad, Florentino Pérez esconde el instinto de un tiburón de los negocios que ha sabido nadar con soltura tanto en los mares empresariales como en los de la política.

Nacido en Madrid en 1947, tercero de cinco hermanos e hijo de un empresario que poseía tres perfumerías en la ciudad, el presidente de ACS es ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, está casado y es padre de tres hijos.

En su trayectoria vital ocupa un lugar destacado su amor por el deporte -jugaba como portero en fútbol y balonmano-, pero también su ambición y su facilidad para hacer contactos, apuesta segura en el binomio de la política y los negocios.

Su carrera política arrancó en la desaparecida UCD, formación en la que fue concejal en el Ayuntamiento madrileño y que le llevaría a ocupar diversos cargos en varios ministerios, hasta que su partido perdió las elecciones en 1983. Igualmente fracasó el proyecto del Partido Reformista Democrático (PRD), en el que se embarcó con Miquel Roca y tras el que cambió el ruedo público por los negocios privados.

Construcciones Padrós fue el germen del gigante Actividades de Construcción y Servicios (ACS), y fue la primera compañía del sector en la que desarrolló su carrera empresarial, tras adquirirla en 1983, junto a otros ingenieros. Tras reestructurar la constructora, Pérez, que era vicepresidente ejecutivo de Padrós, repite la operación (compra y reflote) tres años más tarde con Ocisa, otra constructora de mayor tamaño y 40 años de historia.

Paralelamente a las adquisiciones, el grupo comienza a diversificarse y compra Cobra S.?A., especializadas en montajes industriales de electricidad. El imperio de Florentino comenzaba a tomar forma en 1993, con la primera gran fusión y el nacimiento de OCP, que cuatro años más tarde, con su unión a las empresas Auxini y Ginés y Navarro, desembocaría en el nacimiento de ACS, cuyo grupo no ha dejado de crecer y expandirse por diferentes sectores hasta la actualidad.

Si el cambio de siglo lo marcaba la absorción de otra de las grandes de la construcción, Dragados, el año 2005 supuso el desembarco de ACS en el sector energético, con la compra del 22% de Unión Fenosa, en una operación en la que, con Botín de maestro de ceremonias, Florentino Pérez echó por tierra la ansiada oportunidad de inyectar en Fenosa capital gallego.

Tras desplazar al grupo liderado por Amancio Ortega y otros empresarios locales, ACS prosiguió con la adquisición accionarial de la eléctrica, de la que ahora negocia la venta del 45,3% que posee, en un intento por hacer caja en momentos de crisis.