El presidente de la Confederación Española de Cajas de Ahorro (CECA), Juan Ramón Quintás, augura que las cajas podrían empezar un movimiento generalizado de venta de sus participaciones industriales. Un fenómeno casi obligado por la falta de liquidez que sufre el sistema y por el cambio radical de las condiciones que durante los últimos años llevaron a estas entidades a conformar notables carteras de cotizadas. Quintás asumió que, en promedio, las asociadas de la CECA están abocadas a ganar menos dinero y a reducir su aportación al crecimiento de la economía este año.
El responsable de la confederación, que participaba en un encuentro organizado por Caja Madrid, explicó que España es el «paradigma» del paso de la obsolescencia y el monopolio en el mercado bancario a un sistema muy eficiente que en pocos años se ha situado entre los mejores del mundo. «Un negocio competitivo y con el menor coste por habitante de la UE», afirmó. Tras resaltar el apoyo de las cajas al repunte y consolidación de la economía real, recordó que, en los últimos años, las participadas aportaron hasta el 40% de los recursos generados por las cajas de ahorro.