La patronal prolonga el amarre hasta saber si hoy llega el plan de choque

E. A.

ECONOMÍA

Buena parte de la flota de Marín y los arrastreros de Ribeira ya se hicieron ayer al mar o lo harán en horas

26 jun 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Pese a que la vía libre que la Plataforma en Defensa del Sector Pesquero dio a sus integrantes para decidir si se desmovilizaban o no sonó como un pistoletazo de salida para buena parte de la flota de altura gallega, sobre todo para la de A Mariña, la principal patronal española, Cepesca, contra todo pronóstico, acordó ayer mantener en pie el amarre indefinido, al menos hasta saber si en la reunión de esta tarde con la ministra de Medio Marino, Elena Espinosa, llega el ansiado plan de choque para rescatar a la pesca de la crisis. Eso significa que puertos como el de Vigo, que seguían el calendario de Cepesca, o los palangreros de superficie agrupados en Espaderos Guardeses -que mantenían un pie en la patronal y otro en la plataforma, continuarán amarrados-.?Una vez analizada la oferta de la ministra, «cada agrupación decidirá si mantiene el paro o no», explicó Conchi Ortega, gerente de Espaderos.

Pero los ánimos están demasiado bajos y es difícil que alguna organización apueste ya por seguir parada cuando el grueso de la flota ha salido al mar o se prepara para hacerlo. Es el caso de los armadores de Marín, que seguían a Cepesca pero que desconvocaron el paro antes de la reunión de ayer por la tarde.

El amarre indefinido también se resquebraja por la parte del sector que inició la huelga y que se ha mantenido inactivo desde el 30 de mayo: el arrastre de litoral. Los empresarios de Ribeira tenían previsto hacerse al mar ayer por la noche, lo mismo que los de Marín. Los de A Coruña también decidieron desconvocar el paro, pero no saldrán hasta el lunes, aunque antes irán zarpando las naves de Gran Sol cumpliendo la salida escalonada que pactaron al inicio del conflicto: los primeros en amarrar serán los primeros en soltar amarras.

A pesar de la desilusión, desde Cepesca consideran que, al contrario de lo que ayer sostuvo la conselleira de Pesca, el sacrificio sí ha servido para algo: «Para provocar un cambio en la Comisión, que ya piensa en algo más que en desguaces, y para que el Gobierno reconozca la crisis y la necesidad de medidas», explicó Javier Garat, secretario de Cepesca.