El gigante francés PSA Peugeot Citroën está dispuesto a seguir invirtiendo en su fábrica gallega, donde en los últimos años ha combinado la innovación tecnológica con una fuerte reducción del empleo (ha pasado de casi 13.000 a 9.700 operarios en el último decenio). Pero ayer quedó claro que, para hacerlo, necesita más suelo industrial y menos costes logísticos. Y sobre todo con la misma urgencia con la que caminan sus competidores de los países emergentes.
El director del complejo automovilístico vigués, Pierre Ianni, dijo que el apoyo de las Administraciones es «fundamental» para mejorar esa factura logística y ensanchar el cordón de proveedores. La planta gallega figura entre las cinco de Europa con un mayor anillo de industrias auxiliares. Pero competir en costes con Asia o los países del Este requiere un esfuerzo adicional.
Ayer, Pierre Ianni aprovechó la primera visita oficial a la fábrica del máximo responsable de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, para renovar el compromiso del presidente del grupo galo, Christian Streiff, de convertir a la factoría gallega en «la mejor fábrica de coches de Europa». Tras subrayar el «esfuerzo» industrial realizado hasta ahora, reclamó ayuda para «cumplir los desafíos en un entorno cada día más difícil».
Los nuevos modelos de furgonetas Peugeot y Citroën que Vigo fabrica en exclusiva mundial han atraído inversiones de adaptación próximas a los 500 millones de euros. El centro de producción está ya preparado para facturar este año 600.000 coches, 53.000 mas que en el 2007, si bien los primeros meses del 2008 han supuesto una caída media del 10% respecto al ejercicio anterior, debido a los ajustes de estocaje entre los modelos viejos y nuevos.
«Queremos ser la máquina de guerra del grupo en Europa», señaló Ianni en alusión a la frase que Streiff pronunció el pasado enero en Vigo. «Aportaremos todas las mejoras precisas, pero necesitamos la colaboración de la Xunta para seguir creciendo», dijo.
Citroën lo pide y la Xunta responde. Pérez Touriño empleó casi dos horas en recorrer un 20% de las líneas de producción de la fábrica de Vigo, saludar al comité de empresa y firmar en el libro de honor de la fábrica. Antes de marcharse, el presidente gallego recitó un catálogo de seis acciones directas para cumplir las expectativas de PSA. El jefe del Ejecutivo gallego explicó que el Plan General de Vigo incluye terrenos para la ampliación del complejo industrial automovilístico (Citroën ya ha dicho que será utilizado para sus proveedores). Afirmó que la plataforma logística de Salvaterra-As Neves estará «a disposición de las necesidades» de PSA. Recordó que el Clúster de la Automoción presentará «de inmediato» el nuevo plan estratégico del sector. Destacó la futura puesta en marcha del Centro de Excelencia en Electrónica para Vehículos Inteligentes. Y resumió en dos acciones la mejora logística de la exportación de la fábrica viguesa: de un lado la ampliación de las rampas de carga y silos portuarios y, de otra, la consecución de las autopistas del mar, que supondrán una sustancial mejora de costes y servicios para las exportaciones del puerto olívico. Pérez Touriño admitió que Citroën y sus auxiliares emplean a 25.000 personas de modo directo en Galicia y suponen algo más del 35% de las exportaciones de la comunidad «Tienen mi palabra -sentenció- de que siempre apoyaremos sus proyectos empresariales». El reto ahora es combinar la urgencia de PSA con el ritmo de estas promesas.