El PIB crece en España un 0,3% intertrimestral hasta marzo, el menor repunte de la eurozona, cuya media avanzó un 0,7%.
15 may 2008 . Actualizado a las 19:47 h.El vicepresidente segundo del Gobierno, Pedro Solbes, ha destacado hoy en Bruselas la «resistencia» de la economía española frente a crisis internacional, aunque al tiempo ha reconocido que la mala coyuntura actual hará que el crecimiento nacional se sitúe por debajo de su potencial «en los próximos trimestres». El ministro asume de esta manera que la desaceleración generalizada -provocada por la crisis crediticia, y los altos precios de petróleo y alimentos- mermará la trayectoria del Producto Interior Bruto (PIB) aún más de lo previsto.
La afirmación de Solbes llega sólo un día después de conocerse que el PIB creció hasta marzo al mejor ritmo de los últimos seis años (2,7%), y en la misma jornada en la que Eurostat constatara que la economía española fue la que menos creció en términos intertrimestrales (primer trimestre de 2008 sobre último trimestre de 2007) de toda la zona euro. En concreto, un 0,3% frente a un 0,7%.
A medida que avanza el tiempo, el pronóstico sobre la economía española del ministro Solbes es menos favorable. Los datos hacen imposible un exceso de optimismo, pues los efectos de la crisis 'subprime' se mantienen e, incluso, se intensifican. A esto se suma la especial situación del sector del ladrillo, para el que el vicepresidente ha preferido -según sus últimas afirmaciones- un ajuste 'natural', que el Ejecutivo no tratará de impedir de forma artificial. La desaceleración es más rápida de lo que el Gobierno había calculado y, como reconoció el propio Solbes, «los riesgos que veníamos hace unos meses se han materializado».
La demanda interna y el empleo ya sufren el impacto de la crisis. Y a esto se suma una inflación que, según el propio Solbes, es difícil que remita en el corto plazo. Los indicadores sobre demanda interna, consumo de las familias, inversión en bienes de equipo o la marcha de la industria tampoco parecen presagiar nada bueno.
Aún así, el vicepresidente ha recordado en numerosas ocasiones que España mantendrá una tasa de crecimiento por encima de la de los otros socios de la zona euro (en la actualidad y en términos interanuales es del 2,7% frente al 2,2% de media en la UE). Y es que, recuerdó, la fortaleza del sistema financiero nacional, ajeno a las hipotecas basura y por tanto a sus consecuencias, es un magnífico colchón para la economía. Solbes explicó que ve prioritario mantener unas finanzas públicas saneadas y llevar a cabo las reformas estructurales que puedan ser necesarias.
Salvaguarda
Pedro Solbes, que participaba en Luxemburgo en el Foro Económico -que reúne a los principales responsables en la materia de la Unión Europea y que está dedicado este año al décimo aniversario de la moneda única-, se ha referido también a la inflación. El vicepresidente quitó hierro al repunte de los precios y destacó que «sería mucho más difícil hacer frente a la situación actual sin el euro». Análisis en el que coincidió con el comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, quien ha subrayado el «éxito económico-político» de la divisa europea. «No hay ninguna duda, sin el euro estaríamos sintiendo de una forma mucho más acusada la crisis», añadió Almunia.
El Banco Central Europeo (BCE) se refirió también este jueves a la crisis internacional para señalar en su Boletín Económico correspondiente a mayo que «la incertidumbre en torno a las perspectivas de crecimiento económico continúa siendo elevada, y persisten los riesgos orientados a la baja». El órgano emisor advirtió de la posibilidad de una «evolución desordenada» como consecuencia de los desequilibrios mundiales.