«En España, afortunadamente, no ha habido crisis 'subprime'»

ECONOMÍA

El ejecutivo reconoce que su entidad tiene una asignatura pendiente en Galicia, donde está dispuesta a «integrar» a nuevas instituciones

13 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El presidente del Banco Sabadell, José Oliu, es tajante cuando dice que España, con un sistema crediticio potente y saneado, no ha atravesado ninguna crisis de las hipotecas subprime . Sin embargo, reconoce sus consecuencias: más remuneración para el ahorro y préstamos más caros.

-Usted es presidente de una institución financiera, y de esos que mandan.

-Sí, soy presidente ejecutivo. Soy el primer ejecutivo del banco desde 1991. Después de pasar de consejero delegado a presidente, me ha quedado esta virtud o deje, pero esto, de todas maneras, lo tienen que decir mis colaboradores.

-El Sabadell tiene una fuerte presencia en Cataluña, Asturias, las dos Castillas, Andalucía. ¿Cuándo asaltará el mercado gallego?

-El banco ha seguido una política doble: de expansión, abriendo oficinas, desplazando directivos, lo que hicimos hasta el año 97, y, a partir de esa fecha, adquirimos e integramos a otras entidades disponibles para incorporar a nuestro proyecto bancario. El objetivo que nos habíamos propuesto era convertir el Sabadell en una referencia nacional, en la que el banco podría desempeñar el liderazgo de banca de empresas. Adquirimos entonces el Natwest, el Herrero, el Atlántico y, finalmente en el 2006, el Urquijo. Cada una de estas operaciones (y de cada vez) ha aportado un 30% de tamaño al banco. Galicia es una asignatura pendiente. En estos momentos tenemos 28 oficinas, con una inversión crediticia del orden de 1.300 millones, y con unos recursos de 800. Eso es poco. Hay tres zonas en España en las que nuestra penetración resulta inferior a la que tenemos en el conjunto de España. Se tratan del País Vasco, Galicia y Aragón, donde hay instituciones financieras fuertes. Nosotros, en Galicia pensamos que tenemos que equilibrar nuestra posición.

-¿Cómo será el crecimiento?

-De momento crecemos con más dotación de personas, después con una mayor implantación de oficinas y, si en algún momento hubiera una entidad complementaria a la nuestra que quisiera unirse a nuestro proyecto, pues... estamos abiertos. Somos un proyecto abierto a escala a nacional e internacional. No sé si se va a producir o no. Desde nuestro punto de vista estamos reforzando los equipos que tenemos en la comunidad gallega.

-¿Cómo cree que es de profunda la crisis?

-Tiene dos vertientes. Una importada y otra propia, nacional. La importada es la de las subprime y su reparto por la economía internacional, que ha provocado una crisis de crédito en todo el mundo. Es una problemática nueva, que no habíamos tenido en los últimos 30 años. Es un problema que agrava otras situaciones. Pero además, España tiene su realidad, y el año pasado comenzó a vivir un cambio de ciclo en el sector inmobiliario. Esta desaceleración hubiese seguido de una manera suave, a no ser, precisamente, por la crisis importada del crédito que se produjo a mediados de agosto del año pasado. Ahora vivimos una situación doble: la crisis del sector inmobiliario, que obedece a un exceso de oferta, y la del crédito. Con esta última se ha producido un efecto miedo por parte de los consumidores en general, que han retraído su demanda. Pero además, en una sociedad muy abierta como la nuestra existe un efecto multiplicador de retraimiento. La solución llegará al sector inmobiliario con el tiempo, cuando el mercado absorba las diferencias entre oferta y demanda. La crisis de crédito es la más preocupante. En España, afortunadamente, no ha habido crisis subprime . Ninguna entidad española ha tenido efectos directos como consecuencia de haber comprado bonos.

-O los supieron vender.

-No. Este es un fenómeno de países ricos, con exceso de ahorro. No sabían dónde invertir y lo hacían en productos importados de Estados Unidos. España tenía una economía suficientemente dinámica como para invertir en sus propios clientes. No ha habido fenómeno subprime . Los bancos españoles están en una situación muy sólida. Ante una crisis como la que tenemos, partimos de una situación mucho mejor que la de nuestros colegas europeos. Nuestro sistema crediticio es potente, el sector industrial y de servicios está fuerte porque Europa está fuerte. La economía de los países emergentes tira de la nuestra. Una situación de desaceleración será más grave cuanto más se prolongue el mal funcionamiento de los mercados de financiación internacionales. Pero hay un rayo de esperanza: la semana pasada dos entidades españolas consiguieron colocar deuda en el mercado de emisiones. Se han colocado a precios altos, pero como todas las europeas.

-Y ese precio alto...

-Es un indicador de lo que va a venir: se normalizará el funcionamiento de los mercados, pero a un precio del dinero más elevado. El ahorro se remunerará más, y los inversores tendrán que pagar más por su crédito.