Los autónomos dependientes podrán apuntarse al antiguo Inem a través de una oficina virtual
ECONOMÍA
Los autónomos que reciben al menos el 75% de sus rentas de un solo cliente, que puede ser una empresa o una persona, podrán registrar su contrato de actividad aprovechando las nuevas tecnologías. Para ellos, el Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE), antiguo Inem, ha creado una ventanilla electrónica que les ahorra tiempo y trámites y les evita presenciarse en las oficinas correspondientes.
Además, la inscripción -de obligado cumplimiento para todos- les da, entre otros derechos, 18 días de vacaciones al año e indemnización por la ruptura del acuerdo. Estos trabajadores por cuenta propia, conocidos como autónomos económicamente dependientes (TAED), suponen alrededor del 10% del total, alrededor de 310.000 ocupados en todo el país.
La figura del económicamente dependiente tiene su origen en el Estatuto del Trabajo Autónomo, que entró en vigor el 12 de octubre del 2007. Los contratos existentes con anterioridad a esa fecha no podrán registrarse hasta la entrada en vigor del decreto que desarrolle el estatuto. El resto de los autónomos dependientes ya pueden registrar sus contratos bajo este nuevo procedimiento.
Una vez aprobado el reglamento correspondiente, estos autónomos tendrán seis meses para dar a conocer su situación; y el cliente, un año para ratificar las condiciones del contrato.
Obligatoriedad de inscribirse
Los nuevos autónomos económicamente dependientes tienen la obligación de inscribirse en las oficinas del SPEE. El registro es y será estatal, aunque posteriormente las comunidades que lo deseen se encargarán de su gestión, a cambio de la entrega de recursos económicos.
Hasta el momento, solo un millar de trabajadores por cuenta propia han llevado sus contratos al antiguo Inem.
La tarea de registro de contratos de los autónomos con sus clientes podrán ser realizados por el trabajador, el cliente o un representante de ambas partes, lo que implicará adjuntar un poder de representación.
El Gobierno expuso, en su día, la esperanza de que la nueva regulación frene el trasvase de asalariados al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social.