El G7 aplaza la liberación de reservas estratégicas de crudo y el FMI urge a los gobiernos a «prepararse para lo impensable»
ECONOMÍA
El director de la Agencia Internacional de la Energía advierte de la reducción de la producción de petróleo en los últimos días, lo que complicará la normalización del suministro
09 mar 2026 . Actualizado a las 19:02 h.Los ministros de finanzas de los países del G7 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido) decidieron este lunes seguir monitorizando la situación de las importaciones energéticas y no recurrir aún a sus reservas estratégicas de petróleo, pese a la escalada de los precios del crudo debido al conflicto en Oriente Medio. La decisión se acordó en una reunión de emergencia celebrada por videoconferencia, a la que también ha asistido la Agencia Internacional de la Energía, después de que el precio del barril de brent se situara por encima de los 110 dólares, una barrera que no se sobrepasaba daba desde el inicio de la invasión rusa en Ucrania.
«Todavía no estamos ahí», aseguró el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, pese a que horas antes el presidente Macron había asegurado que era «una opción prevista» para mitigar el impacto de la guerra en los precios de la energía y de que Estados Unidos abogaba por la medida. Funcionarios de ese país consideran que sería apropiado la liberación conjunta de entre 300 y 400 millones de barriles, entre el 25 y el 30 % de los 1.200 millones de barriles de la reserva, indicaron fuentes de la reunión al Financial Times.
Preocupa especialmente el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de la Guardia Revolucionaria iraní, ya que se trata de un paso vital para el comercio internacional y para el petróleo y el gas importado desde el Golfo por la Unión Europea. Si el conflicto se extiende en el tiempo y los precios de la energía siguen al alza, los países del G7 se verían obligados a recurrir al crudo almacenado.
Pero no solo esto, sino que el director de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el turco Fatih Birol, advirtió a los presentes de que en los últimos días «se ha reducido sustancialmente la producción de petróleo», lo que genera «riesgos significativos y crecientes» para el mercado.
La creación de estas reservas estratégicas se remonta al año 1974, cuando la guerra del Yom Kipur disparó los precios del petróleo y provocó un desabastecimiento energético en Occidente. La última liberación de petróleo tuvo lugar en el 2022, en las semanas posteriores al inicio de la guerra en Ucrania.
El FMI pide pensar en lo peor
Poco tranquilizador fue también el mensaje lanzado este lunes por la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva: «Mi consejo a los responsables políticos de todo el mundo en este nuevo entorno global: piensen en lo impensable y prepárense para ello». En un conferencia en Tokio, la economista búlgara recordó que cada aumento del 10 % en los precios del petróleo se traduciría —si se mantuviera durante la mayor parte del año— en un aumento de 40 puntos básicos en la inflación mundial y una caída de entre el 0,1 y el 0,2 % en el crecimiento del PIB global.
La institución insta a los países a centrarse «en lo que pueden controlar», para lo que recomienda invertir en instituciones y marcos de políticas sólidos para apuntalar economías fuertes y un crecimiento impulsado por el sector privado; utilizar el margen de maniobra de las políticas cuando sea necesario y asegurarse de reponerlo; y, sobre todo, ser ágiles.
Georgieva subrayó que el FMI está recabando datos para evaluar su impacto en los países miembros y que publicará un análisis minucioso en sus Perspectivas de la Economía Mundial.