La CIG apunta a la consellería de Sanidade como principal responsable en materia de prevención.
27 mar 2008 . Actualizado a las 21:19 h.Un estudio epidemiológico de 398 trabajadores de pizarreras de Valdeorras constató que el 6,28% están enfermos de silicosis y otro 22,36% pueden desarrollar la enfermedad en el futuro si siguen expuestos al polvo de sílice, según el técnico de Prevención de la CIG, Anxo Pérez.
El estudio se desarrolló entre un grupo de 398 trabajadores, de un colectivo de 3.000 personas de Valdeorras, que se desplazaron a Ourense para hacerse pruebas médicas y técnicas y, según Pérez, pone en evidencia «una escandalosa falta de celo de la consellería de Sanidad».
Según el técnico, la Consellería debe asumir la responsabilidad en materia de prevención, «y, en realidad, siempre escapa de ella, y también debe supervisar el trabajo de las mutuas pero no lo hace, ya que los operarios en los que se detectó la enfermedad seguían trabajando, lo que indica que no estaban diagnosticados».
De los 25 trabajadores enfermos, 21 mostraron la enfermedad en su primer grado y los otros cuatro en los grados dos y tres.
De todos ellos, sólo cuatro cobrarán una pensión por enfermedad, ya que en el grado uno no está reconocido ese derecho.
Aludió también Pérez a las medidas de prevención, y dijo que el informe constató que la mayor parte de los trabajadores utilizan equipos individuales de prevención, «pero en este sector se necesita imaginación para reducir los riesgos, mejorando las actuaciones colectivas de prevención».
La silicosis, señaló, está producida por el polvo de sílice respirado y éste se reduce o desaparece con el agua, ya que lo hace depositarse en el suelo.
El experto considera lógico pensar que los que trabajan en la sierra de pizarra no deberían tener silicosis, ya que es el puesto de trabajo que más agua emplea en el sector, «sin embargo, el 75% de los enfermos son labradores y serradores de pizarra, porque a su lado tienen una pala excavadora que arranca bloques de pizarra en seco y produce gran cantidad de polvo».
Por ello, cree fundamental idear formas de separar las diferentes labores, aislar las cabinas de las máquinas excavadoras «y todo lo que haga falta, porque es una enfermedad incurable, provocada por el trabajo, y en un sector en el que impera el convenio con más horas laborables que en todos los existentes, lo cual también aumenta el tiempo de exposición al foco de riesgo», subrayó.
Por su parte, el secretario comarcal de CIG en Ourense, Etelvino Blanco, señaló que estos resultados dan todavía más sentido a la batería de iniciativas emprendida por el sindicato para impulsar un cambio en la legislación, para que se reconozca el derecho a pensión de los trabajadores enfermos de silicosis en primer grado y se mejoren las medidas preventivas.
«Los resultados del estudio son más preocupantes de lo que esperábamos, porque el número de afectados es muy elevado, pero estamos ante unos datos indiscutibles que afectan a trabajadores de un sector en el que las horas extraordinarias en el tajo son ilimitadas», destacó.
También denunció que el último convenio colectivo firmado para el sector de la pizarra no incluye mejoras en la prevención de la silicosis respecto a los anteriores, «y, sin embargo ,fue suscrito por el sindicato UGT», agregó.