Testimonios

Natalia Bore*+N. B.*+E. Á.

ECONOMÍA

08 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Laura González-Molero | Presidenta de Merck España

Nació en Ourense, hace 42 años. Es licenciada en Farmacia, tiene varios posgrados en Suiza y Estados Unidos y es Executive MDA. En su brillante currículo figura su paso por cinco prestigiosas empresas farmacéuticas, la última de ellas la alemana Merck, de la que, desde hace un año y tras la fusión con la suiza Serono, Laura González-Molero es presidenta para España y consejera delegada.

Afirma que si hay una receta secreta para conseguir el éxito laboral es el trabajo, aunque es consciente de que la igualdad de oportunidades es muy diferente para las féminas en función de los sectores: «Hay algunos en los que a las mujeres les resulta muy difícil acceder a puestos de gestión o de responsabilidad importantes. Aunque eso no ocurre en mi ámbito».

Defensora a ultranza de la «capacidad y la cualificación», dice compartir el objetivo, pero no las formas con las que se pretende impulsar la igualdad entre hombres y mujeres. «No se puede funcionar con cuotas, pero sí creo que hay que dar igualdad de oportunidades a todos los trabajadores, que sea su valía y no el sexo lo que determine su ascenso», apunta, para añadir que ella se ha sentido más discriminada por la edad que por el género. «Me he sentido rechazada por ser muy joven, más que por ser mujer. Comencé a trabajar recién salida de la universidad, con 23 años, y llegué a la dirección general con 30. Llegué porque tenía la formación y la experiencia necesarias, además del compromiso», señala.

González-Molero anima a las mujeres a «fijar sus propios retos», en lugar de que lo haga el entorno. «Hay que luchar por los objetivos que quieres alcanzar. Si no los consigo en una empresa, me voy a otra. Esta es mi quinta compañía. Pero lo que las mujeres no podemos hacer es quedarnos quietas si un trabajo no cubre nuestras expectativas», concluye.

Marta Álvarez | Piloto de Iberia

Si algo ha tenido claro la coruñesa Marta Álvarez en su vida es que quería ser piloto. «Desde muy pequeña le daba la lata a mi padre con eso de que quería ir en avión», recuerda. Y al final, su sueño se hizo realidad. Es una de las 60 mujeres -frente a 1.700 compañeros varones- que pilotan aviones en la compañía Iberia, donde trabaja desde hace casi ocho años en la flota MD, es decir, haciendo vuelos de corto y medio radio: España y Europa.

Marta tiene 37 años y explica que su introducción en la profesión fue tardía porque no sabía qué debía hacer: «Lo mío era vocacional. No tenía ni padre, ni hermanos que lo fuesen, y tampoco información sobre cómo acceder a ello». Precisamente por su experiencia, reclama más información para las mujeres que quieran iniciar su camino en este mundo, en el que afirma que no ha encontrado machismo, aunque sí el tópico social que ve la profesión de piloto como «de hombres». «Cuando estudiaba coincidimos cuatro promociones en la escuela, y de cien alumnos éramos cuatro chicas. Luego fui instructora y tuve solo a dos mujeres, lo que confirma que no hay chicas estudiando y que habría que promocionarlo», insiste.

Sostiene que, aunque pilotar aviones se vea más adecuado para los hombres, «como la minería», no hay nada que impida a las mujeres acceder a la profesión: «No necesitas fuerza física, sino mental. La única prueba física que nos hacen es nadar cien metros en 2,5 minutos, además de otra de esfuerzo, pero nada especial. Yo soy fumadora y la pasé». Recuerda la primera vez que fue en avión: «Era un Fokker de Aviaco que volaba de Madrid a A Coruña. Yo iba sola, tenía seis años y pedí ver la cabina. Me entusiasmó». Ahora, que es ella quien va a los mandos, anima a otras mujeres a seguir sus pasos.

Gloria Hernández | Directora general financiera del Banco Pastor

Tiene una biografía de esas que marcarán un antes y un después en los logros de la mujer, ya que fue directora del Tesoro y Política Financiera con Rodrigo Rato y actualmente es la directora general financiera del Banco Pastor. Gloria Hernández achaca la escasa presencia de mujeres en puestos de responsabilidad a dos causas fundamentales. «La primera de ellas tiene que ver con el hecho de que la incorporación de la mujer al mundo de la universidad y del trabajo se ha producido con cierto retraso. La segunda es que todavía es mucho más habitual en nuestra sociedad que sea la mujer la que se ocupa del cuidado de los hijos más pequeños», apunta.

Sin embargo, Hernández insiste en que las medidas de conciliación no son para las mujeres, sino para todos. «No debemos mezclar las cosas, deben aplicarse para hombres y mujeres por igual. Obviamente nosotras pasamos nueve meses que los hombres ni sufren ni disfrutan de igual manera, pero de lo que no cabe duda es que la mentalidad de los hombres en este aspecto está cambiando, lo cual significa que vamos por el buen camino». La actual directora financiera del Pastor asegura que en su trayectoria no apreció ni un trato discriminatorio ni preferencia, «pero eso no quiere decir que no se hayan podido dar casos de discriminación, negativa o positiva, aunque por suerte para mi no he vivido cerda de ninguno de ellos. En cualquier caso -añade Gloria- el talento de las mujeres es indiscutible, y estar en más puestos directivos no es más que una cuestión de tiempo».

Lo que ya no comparte esta profesional es la imposición de la paridad, «que a la larga nos puede perjudicar». Más partidaria de la «meritocracia», señala que el talento debe ser siempre la vía para llegar a puestos de relevancia, «y es cuestión de tiempo que el porcentaje de mujeres iguale o supere al dehombres».