La compañía de tarjetas de pago Visa anunció ayer que planea salir a Bolsa (solo la división estadounidense), una operación con la que espera obtener hasta 18.800 millones de dólares (uno 12.690 millones de euros) y que sería la mayor de este tipo en la historia de Estados Unidos, por delante del debut en Wall Street de la telefónica AT&T Wireless en el 2000, que recaudó 10.000 millones, y la segunda a nivel mundial tras el estreno del Banco Industrial y Comercial de China en el 2006, valorado en 22.000 millones.
La compañía con sede en San Francisco reveló que lanzará una oferta pública de venta (OPV) mediante la que colocará en el mercado 406 millones de títulos a un precio de entre 37 y 42 dólares por acción. Goldman Sachs, JP Morgan y HSBC Securities coordinarán la operación.
«Visa es la mayor red global de pagos electrónicos y la marca de servicios financieros más reconocida del mundo. Tenemos más tarjetas de crédito y débito en circulación, hacemos más transacciones y sumamos más volumen que cualquiera de nuestros otros rivales», señaló la compañía en los documentos que presentó ante el órgano regulador del mercado, la Securities and Exchange Commission (SEC). Según sus propios datos, Visa está presente en 170 países y su tarjeta es aceptada en más de un millón de cajeros automáticos en todo el mundo. Sus ingresos en los tres últimos meses del 2007 ascendieron a 1.500 millones de dólares, con un beneficio de 424 millones de dólares.
Riesgos
La entidad especializada en servicios de pago admite en el folleto de la operación que entre los peligros que amenazan la evolución de su negocio destaca el incremento del fraude con tarjetas de crédito, el posible riesgo de impago o insolvencia de sus miembros, así como cualquier circunstancia en la economía global y en la política que puedan afectar adversamente al consumo y al gasto en viajes internacionales. Todo ello en el contexto de la crisis crediticia que atenaza a la economía estadounidense tras el batacazo de las hipotecas subprime del pasado verano.
El consejero delegado de la compañía, Joseph Saunders, encargado de llevar a cabo la salida a Bolsa, es un veterano de la industria que llegó al puesto en mayo del 2007 después de reorganizar la división internacional del grupo, que nació a principio de la década de los setenta. Según sus cálculos, el volumen de transacciones con tarjetas de crédito en todo el mundo aumentará un 11% entre el 2006 y el 2012, con un fuerte crecimiento en Asia, Oriente Medio, África y América Latina. Visa quiere estar mejor preparada para aprovechar esta tendencia.
La Reserva Federal señaló en diciembre que los consumidores estadounidenses hicieron en el 2006 unas 47.000 millones de operaciones con tarjetas de crédito y débito, un 36% más que en el 2003.
La compañía, que cotizará en la Bolsa de Nueva York, busca repetir el éxito de su principal competidor, MasterCard, que salió al mercado en mayo del 2006, ingresando 2.400 millones de dólares y cuyas acciones han quintuplicado su valor desde entonces a pesar de las turbulencias.