El percebe bajó un 64% en A Coruña, la centolla está a la mitad en O Grove y el camarón no llega a 100 euros en Vigo
13 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.De un tiempo a esta parte, el aspecto de los mostradores de las plazas de abasto ha cambiado radicalmente. Si hace unas semanas rebosaban de nécoras, almejas, lenguados, rodaballos, besugos, que eclipsaban a lirios y jureles, hoy han desaparecido los montones de percebe y las torres de berberecho y, entre la mercancía, que ya se exhibe mucho más espaciada, han recuperado nuevamente su protagonismo la faneca y la pescadilla.
Apenas hay oferta, pero tampoco demanda. La escasez de producto a causa del mal tiempo no ha podido evitar que algunas especies de pescado y mariscos más típicos de la Navidad cuesten ahora la mitad de lo que valían, ya no en el ecuador de las fiestas, sino incluso la semana pasada.
Puede que por saturación, pero con mucha mayor probabilidad por la contención del gasto familiar que suele exigir enero, lo cierto es que son muy pocos los que ahora llegan a pescaderías y plazas abasto pidiendo percebes, camarones o nécoras -por otra parte ya en veda en Galicia-, y los marineros ya lo perciben en el bolsillo.
«Vaia se non se nota. Pola centola págase á metade. Estaba a 40 euros e agora boa é se chega aos 20», señala Francisco Iglesias, patrón mayor de O Grove. Tampoco en Vigo ha conseguido esa especie suavizar ese descenso, por otra parte, anunciado. Al contrario, ha sido aún más brusco: si en la subasta del viernes pasado día 4 se pagó el kilo de este crustáceo a entre 29 y 47 euros, el passdo cotizó entre los 8 de mínima a los 15 de máxima.
Veda por bajos precios
La depreciación de la centolla ha sido tal, que en puntos como en Lira (Carnota) han decidido, incluso, suspender temporalmente la campaña, pues los bajos precios no compensan el esfuerzo pesquero hacia una especie bien preciada en otras fechas.
La caída del camarón no se queda a la zaga. En el Berbés pasó de moverse entre los 50 y los 87 euros, a pararse en la franja de los 12 a los 75 euros el pasado viernes. Y en el Muro la cotización cayó casi un 14%, al pasar de una máxima de 147 euros a los 112 que se pagaron en la subasta del viernes.
Más ejemplos: el percebe. En Aguiño el percebe ha pasado de los 150 euros a los que vendió en Navidad a moverse en torno a los 80. Y en A Coruña, donde el 20 de diciembre el crustáceo batió la marca del año al alcanzar los 307 euros, el viernes se pagó a 109, un 64,5% menos, pero un 18,3% más si la comparación se hace con el precio del viernes 4, que bailó entre los 28 y los 89 euros.
Pescados de los buenos
Tampoco los pescados más navideños se han salvado del descenso generalizado. Ni la escasez ha impedido que el lenguado -que alcanzó el tope de 42 euros en diciembre (Marín, día 19)-, ni el rodaballo -que marcó el récord del año en Burela, al marcar 51 euros-, ni el besugo -que llegó a los 68,48 el 22 de diciembre en el Muro- cayesen, respectivamente, hasta los 20 (-52,8%) que se pagaron por el mejor kilo de los 18 de lenguado que llegaron el viernes a Marín, los 26,40 del rodaballo en Burela (-48%) y los 24 del besugo del Muro (-65%), siempre atendiendo a las cotizaciones máximas.
La merluza -que durante la Navidad pasada cubrió el hueco que dejó la escasez de los pescados más apreciados- también ha caído en torno a un 40% en Ribeira. El descenso es más brusco en Celeiro, pero porque cuando más alto se ha estado, mayor es el golpe : de los 56,88 a los que llegó el día 21 de diciembre, descendió a los 33 del jueves, jornada en la que logró remontar los 22,25 a los que cotizó de máxima el 4 de enero.
Puede que se esté saturado o puede que no esté al alcance del bolsillo, pero lo cierto es que, de darse hoy la mariscada con la que muchos se homenajearon en Nochebuena o en Fin de Año, la factura, en casos, no sería ni la mitad de la que fue.