La luz, el gas y el teléfono subirán en el 2008 más que la inflación

ECONOMÍA

El año comienza también con fuertes incrementos en el precio de los alimentos y del transporte

30 dic 2007 . Actualizado a las 12:33 h.

La cuesta de enero será más empinada que nunca. Las economías domésticas concluyeron el año 2007 lastradas por el fuerte encarecimiento de las hipotecas, las gasolinas y los alimentos básicos. Inician el 2008 sobreendeudadas y tendrán que hacer frente a nuevos incrementos de precios. Llenar la cesta de la compra costará más en el arranque del año.

Los productores de carne han anunciado subidas del 10% y empresas como Bimbo, por ejemplo, han comunicado ya que el pan de molde será desde enero un 9% más caro. A esta vorágine se han sumado también las industrias lácteas, que aplicarán aumentos en los yogures de entre el 4 y el 6% como consecuencia del incremento del valor de la leche en origen. Las previsiones para el resto del año no son muy alentadoras: las malas cosechas de trigo, maíz y soja a nivel mundial auguran nuevas subidas de los alimentos para la primavera del 2008.

A esto se suma que el año se estrena con los tradicionales incrementos en los suministros y servicios básicos: con la excepción de la luz (3,3%), la subida de los precios regulados duplica el objetivo de inflación: la tarifa del gas, por ejemplo, aumenta el 4,8%. Los ciudadanos también tendrán que pagar más dinero por desplazarse: los peajes suben un 2,5%, pero los billetes de cercanías y regionales de Renfe aumentarán un 4%, el doble del IPC previsto. Los billetes de autobús en las principales ciudades gallegas se incrementan moderadamente o se congelan, como es el caso de Santiago, pero las tarifas de los taxis registrarán alzas considerables, en algunos casos, por encima del 4%.

Los hogares iniciarán también el 2008 pagando más por la comunicación. La factura de teléfono se encarece por encima del objetivo del IPC: Telefónica ha informado ya a sus clientes de que a partir del 1 de enero aplicará un aumento del 2,7% a sus tarifas. Pero el incremento más notable se produce en la telefonía móvil. Las operadoras trasladarán a los usuarios el coste de aplicar la legislación que les obliga a identificar a los clientes de la modalidad de prepago. En horario normal, el minuto de conversación con Movistar costará un 9% más; con Vodafone, un 4,3% más caro; y con Orange, un 5,9%. Competencia ha abierto expediente por posible pacto de precios.