La comunidad gallega es, junto con Murcia, Cantabria y País Vasco, la región con mayor crecimiento y se sitúa 1,2 puntos por encima de la media de la Unión Europea.
30 oct 2007 . Actualizado a las 18:03 h.El crecimiento económico de Galicia de 2006 se sitúa en 4,1% y supera la media española por primera vez en la última década sin coincidir con año Xacobeo.
La comunidad gallega es, junto con Murcia, Cantabria y País Vasco, la región con mayor crecimiento y se sitúa 1,2 puntos por encima de la media de la Unión Europea.
Es la conclusión del informe «Situación sociolaboral da comunidade autónoma galega 2006» que elabora el Consello Galego de Relacións Laborais y que incluye, por primera vez, un apartado que analiza el contorno laboral de la mujer.
El informe ha sido presentado hoy por su presidente, Demetrio Fernández, y los autores del trabajo, Carlos Domenech, director territorial de Inspección de Trabajo, Manuel Roca, catedrático de Tecnología Administrativa, Francisco Veloso, interventor de Seguridade Social y Marta Puebla, del INEM.
Los sectores que más Producto Interior Bruto (PIB) generaron son el energético (7,5%), el agro-pesquero (5,7%) y la industria (4,5%) mientras que la construcción fue el único sector con evolución negativa (-0,5%).
El crecimiento del empleo (2,9%), sin embargo, sigue siendo inferior (0,7 décimas) a la media estatal e inferior (0,5 puntos) al que se experimentó en 2005.
Por su parte, la inflación, que en 2006 se situó en 2,6%, bajó en 1,1 puntos respecto a 2005 y se quedó una décima por debajo de la media española.
En el ámbito de población, sin embargo, Galicia «continúa la pérdida de peso relativo» en el conjunto de España, con un crecimiento de 0,14%, seis veces menor al estatal, que la sitúa como la comunidad autónoma con mayor descenso poblacional absoluto.
Además, el estudio concluye que de «Galicia se está marchando personal muy cualificado después de invertir en su formación», el 60% menor de 34 años, hecho que Manuel Roca achaca a la baja inversión en I+D, tan sólo un 0,89% del PIB (en 2005), por debajo de la media estatal, y en el que «por primera vez» el sector empresarial es el primero en volumen de inversión.
A nivel de empleo, el informe destaca la «temporalidad y la alta rotación» de los empleados temporales, que representan el 89% de los contratos registrados en 2006 y un 34,9% del total.
La tasa de ocupación (49,3%) de 2006 supera en tres décimas el promedio español, pero sigue siendo inferior a la media estatal (53,7%).
Los datos del paro muestran un descenso interanual entre diciembre de 2005 y de 2006 del 10,08% mientras que la tasa de desempleo bajó un punto, 0,6 décimas más que en el Estado.
El análisis del papel de la mujer en el mercado laboral muestra que siguen representando una cifra menor (46,5%) que los hombres (53,5%), con más contratos temporales (38,7%) y que reciben un salario un 27% inferior al de los hombres y un 30% inferior al salario mínimo interprofesional.
En cuanto a la siniestralidad, la tendencia continúa en incremento, con un 1,17% más de accidentes laborales que en 2005 que Carlos Domenech achacó al aumento de accidentes leves y resaltó la disminución de los graves y los llamados «in itinere» de desplazamiento al centro laboral.