El Gobierno crea ventajas fiscales en las hipotecas para los jubilados y reduce las comisiones de cancelación
ECONOMÍA
La Comisión de Economía y Hacienda del Congreso de los Diputados aprobó ayer la reforma de la Ley de Mercado Hipotecario, que también regulará el funcionamiento de nuevos productos financieros, como la hipoteca inversa y el seguro de dependencia. La nueva norma, que sólo contó con el voto en contra de IU-ICV, fue aprobada con «competencia legislativa plena», por lo que la semana que viene pasará al Senado para su debate, debido a que se está tramitando con carácter urgente, para su aprobación en esta legislatura.
La reforma que sale del Congreso tiene dos novedades principales con respecto a la que emanó del Consejo de Ministros. La primera afecta a las comisiones por desistimiento (cancelaciones anticipadas de los préstamos). Si ahora el máximo que pueden cobrar las entidades financiera es del 0,5% de la cantidad cancelada, a partir de la aprobación de esta norma se reducirá al 0,25% desde que hayan pasado cinco años de la contratación. Si la cancelación se produce en los cinco primeros años, el máximo del 0,5% se mantiene.
El segundo cambio trascendente hace referencia a la hipoteca inversa (la que contratan mayores de 65 años para recibir un complemento mensual a sus ingresos a cambio de su vivienda). La nueva norma permite que parte del dinero que perciben lo puedan invertir en un Plan de Pensiones Asegurado, mediante un seguro de supervivencia. Ésta reinversión permitirá exenciones fiscales siempre que hayan transcurridos diez años desde su contratación.
El resto de la ley no ha sufrido modificaciones, por lo que se amplía el concepto de novación de los préstamos y créditos hipotecarios, ya que la ampliación del principal también se considerará novación, junto con la alteración de las condiciones del tipo de interés inicial o la alteración del plazo, del método o sistema de amortización, lo que supondrá un importante ahorro registral y notarial.
El PP criticó ayer que este proyecto de ley supone un «avance mínimo», mientras que IU resaltó que se han rechazado las enmiendas más sociales que su grupo quería introducir.