Su renuncia al acta llega cinco meses después de no haber apoyado la moción de censura
26 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.La borrasca causada por la moción de censura sigue presente en Silleda. El último reflejo fue ayer el anuncio en el pleno por parte del único edil del Partido Popular en la corporación tras no firmarla, Manuel Mato, de que presentaba su dimisión. «Dixen naquel momento que se me sentía incómodo deixaría a acta de concelleiro, me iría para a casa, e non pido traballo en ningunha empresa. Síntome incómodo: nin formo parte do goberno nin da oposición. Estuven en moitas historias e nunca fun un cero a esquerda e agora encóntrome un cero a esquerda», aseguró el concejal para explicar su marcha después de poco más de dos años en el cargo al término de la sesión.
Su adiós escenifica, además, las diferencias internas existentes dentro del PP silledense. En sus palabras dejó claro que el principal motivo de la renuncia fue por una reunión del partido a la que no fue convocado. «Non fun porque non me invitaron e non suelo ir a onde non me chaman», aseguró. Señaló que después de quejarse «a unha persoa do PP» por ello, le respondió de forma «taxante». «Xente que sabe que ten obreros políticos e non preguntes nin opines. Entón, conmigo equivocouse», aseguró. Indicó que estos hechos fueron los que desencadenaron su decisión, que toma en estos momentos al considerar que es «como menos dano» hace al PP. «Creo que é máis ético marcharme hoxe, que o partido non conte conmigo e que cubra a miña baixa. No PP hai moita xente que aprecio moito e entonces por un, tres ou catro persoas, non quero facerlle dano», señaló.
Pero Mato fue más allá. «Teño as miñas ideas, e ó mellor vaille mellor outra xente que doble máis fácilmente, pero eu fun sempre así», aseguró para añadir: «Estiven en varios sitios e fixéronme cousas importantes e sentínme importante as veces, e agora a miña autoestima aínda non está polo suelo para que ma pisen». En línea coherente con lo que había dicho al rechazar la moción de censura siguiendo criterio contrario al resto de los cinco ediles entonces del PP, además de anunciar su marcha por sentirse incómodo ratificó su rechazo al apoyo a esta. «Sigo estando onde me puxeron as urnas e pensando como pensaba», dijo.
Aplauso de la oposición
Las palabras de Manuel Mato no fueron escuchadas por el que fuera su jefe de filas, José Fernández. Se había ido mucho antes, después del debate y de las mociones, y pese a que Mato ya dejara entrever su adiós. La oposición -PSOE, BNG y Lázara-, lo despidió con un aplauso y también tímidamente el de la regidora, así como el público. Los tres ex ediles del PP presentes en ese momento, Javier Presas, Concepción Vázquez y Eva Lojo, no se sumaron salvo la última inicialmente hasta que observó que el resto de su grupo no lo estaba haciendo.