Todas las cooperativas de Pontevedra rechazan presionar tirando la leche

La Voz

DEZA

Apuestan por acciones en áreas de distribución sensibilizando sobre el consumo de leche producida en Galicia

02 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Los productores lácteos de la provincia de Pontevedra no tirarán la leche ni secundarán propuestas de huelga de entregas del producto a las industrias. Consideran que es incoherente tirar la producción propia mientras está entrando leche de fuera de España. La decisión, «non imos tirar o leite», es firme tras el acuerdo alcanzado por unanimidad en la noche del miércoles en la sede de Xuncoga en Lalín por una quincena de representantes de las cooperativas de la provincia.

Los acuerdos se extienden también a exigir a las administraciones que realicen los controles precisos sobre las toneladas de leche que llegan del extranjero tanto porque llegue al consumidor su procedencia como por que cumplan con los objetivos comerciales que argumentan al entrar y sobre los que los ganaderos dudan que sean reales.

Un tercer acuerdo propone como medida de acción acudir a las áreas de distribución para presionar y para sensibilizar sobre el tipo de producto que adquiere el consumidor, que sepa cuando compra leche extranjera o gallega favoreciendo el consumo de las marcas con producto gallego.

El presidente de Xuncoga, José Mouriño, que convocó a las cooperativas (además de las nueve de Xuncoga) con una respuesta total con algunas ausencias justificadas, destacó el acuerdo producido el mismo día de la movilización de Santiago.

Las cooperativas vienen respaldando las protestas pero quieren definir ya los pasos siguientes. Tienen conocimiento de posicionamientos dispares respecto a medidas de presión entre las que algunos sindicatos (XX.AA. y SLG) incluían la de no entregar leche a las industrias. Los ganaderos quieren unidad de acción y tomaron posición sectorial. Quieren evitar «que o campo quede descolgado e para eso propoñemos as medidas e facemos esixencias as administracións», dice Mouriño quien anuncia que convocará como muy tarde el lunes un encuentro con los sindicatos para trasladarle los acuerdos y «falar de todo e analizar as medidas a partir de agora». Administrativamente culpan las politicas de Bruselas, Madrid y Santiago, y Mouriño dice que hay una «deuda histórica» con los productores cuando menos en estructuración de la tierra y reclama inversiones «para poder competir non só con precios iguais senon en costes de producción baixos».