Sin Colotto y Guardado recibe a un Hércules que también aspira al ascenso
04 sep 2011 . Actualizado a las 14:08 h.Dos recién descendidos brindan el primer duelo de campanillas de Segunda. Con la Liga apenas iniciada, el Dépor y el Hércules se enfrentan en un partido con más componente psicológico que real. El ganador podrá presumir de dos victorias consecutivas que lo mantendrán al frente de la clasificación, al tiempo que habrá golpeado primero a un rival directo.
Ni las bajas sirven de excusa para un equipo coruñés obligado a subir y en el que su entrenador acaba de calificar la plantilla como perfecta. Por tanto, nadie se acordará de que Guardado, que hoy mismo juega un amistoso con su selección, y el goleador de la primera jornada, Colotto, no pisarán el césped. En su lugar entrarán los portugueses Salomão y Zé Castro. El primero dejó muy buenas sensaciones en verano, donde demostró velocidad endiablada, descaro para encarar al rival y disparo demoledor. Del central cabe preguntarse por cuál de sus versiones ofrecerá: si recuperará la de su primera temporada en A Coruña -centrado, seguro y con un toque de balón difícil de encontrar en la plantilla-, o el lamentable declive de los últimos tiempos, en guerra consigo mismo y con la grada.
Salvo sorpresa, el resto del equipo será el mismo que derrotó al Recreativo con disparidad de opiniones: unos recuerdan su superioridad manifiesta de la primera parte; otros, que se acabó agarrando al santo de la portería en los instantes finales. Para derrotar al Hércules los deportivistas tendrán que mejorar su acierto anotador, cerrar la defensa a las temidas individualidades del rival (con el regreso de Míchel a Riazor) y dar un paso adelante en el apartado físico para evitar el bajón de los minutos finales.
La última vez que el Dépor y el Hércules se vieron las caras en Segunda fue el 18 de octubre del 87. El histórico de partidos entre ambos refleja cinco victorias, un empate y una sola derrota local en Riazor, ocurrida en el año 83. En el rival, dirigido por el lucense Mandiá, aún no está a tono su fichaje estrella, el delantero Aganzo, pero sí contará con un puñado de futbolistas de Primera. Ojo con el talentoso Tiago Gomes, la brújula del centro del campo. Además, Valerón se enfrentará a su primer perro de presa de fuste, Diego Rivas, quien no le permitirá tantas licencias como en la primera jornada.