En concursal, y con 35 millones de presupuesto, el Mallorca tira de cantera
01 abr 2011 . Actualizado a las 06:00 h.De la necesidad, virtud. La Ley Concursal ha reinventado al Mallorca para bien, al igual que ha ocurrido con el Levante, que con sus 10 millones de presupuesto bailó al Dépor en el último partido de Liga. El conjunto bermellón, que se acogió a la concursal el pasado año, se desprendió de sus mejores y más caros jugadores en verano, no se ha gastado un euro en fichajes y marcha noveno, a cuatro puntos de la Liga Europa, de la que la UEFA lo excluyó por las deudas en verano. El espectacular rendimiento se explica en parte por el papel de la cantera: Laudrup se ha visto obligado a tirar de la muchachada de la casa y esta le ha respondido de largo.
Cuando Serrar Ferrer, vicepresidente y cabeza visible del grupo de inversores que compraron la mayoría de las acciones del club, llegó este verano el objetivo era mantener la categoría. El equipo venía de rozar la Liga de Campeones, pero no se podía pedir más que la permanencia tras haber sufrido las bajas de Aduriz (Valencia), Borja Valero (Villarreal), Mario Suárez (Atlético de Madrid), el gallego Julio Álvarez (Tenerife), Josemi (Iraklis griego), Fernando Varela (Kasimpasa turco) y Mattioni (Espanyol).
A cambio llegaron, sin pagar un euro, De Guzmán, Joao Víctor, Cavennaghi y Ratinho. Los dos primeros han respondido, pero los dos últimos no lo hicieron y ya están fuera. En invierno llegó el japonés Aki, también sin coste, que el presupuesto de 35 millones no da para mucho más.
Con el equipo que Manzano dejó a las puertas de la Champions ya desmantelado, llegó Laudrup. Y Serra Ferrer le pidió que mirase a la cantera. O el danés tiene muy buen ojo o es que el vivero balear es muy rico. Ya ha hecho debutar a cinco jugadores de la casa. Son los defensas Pau Cendrós (23 años), Martí Crespí (23), Kevin García (21) y los centrocampistas Pereira (23) y Sergio Tejera (20). Además, salvo Martí Crespí, que solo ha jugado cuatro partidos, los demás han tenido bastante continuidad: Pereira, 29; Cendrós, 22; Kevin, 18; y Tejera, 11.
Entre los debutantes, hay jugadores muy de la casa: Cendrós lleva en el club desde cadetes, aunque la temporada pasada estuvo cedido al Levante; Kevin García, desde infantiles. Y también otros que el Mallorca captó fuera y trajo a sus categorías inferiores, como el francés Pereira, que llegó hace dos campañas al Mallorca B procedente del fútbol de su país; o el catalán Tejera, que el club balear importó a su filial desde las categorías inferiores del Chelsea.
Laudrup no se ha quedado ahí. También ha contado con jugadores de la casa ya veteranos (Lluis Martí, Ramis y Víctor) y con otros tres que habían debutado antes de su llegada (Pina, de 23 años; Sergi Enrich, de 23; y, sobre todo Nsue, de 21). Tras su cesión a la Real la pasada temporada, el punta Nsue ha explotado en la actual con el danés: ha jugado 29 partidos y ha hecho cuatro tantos.
Se esperaba que el proyecto, por su acento balear tanto en los despachos como en el campo, tirase de la afición, pero no ha sido así. La entrada media sigue siendo la de siempre: entre 11.000 y 13.000 espectadores.