El goleador Saad y las categorías inferiores

La Voz

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Saad es natural de Tinduf, el campamento de refugiados situado en Argelia. Vino por primera vez a España durante un verano, el de 1999, a una familia de acogida. Y se quedó. Primero en Sevilla (es un declarado sevillista), después, Almería, donde se reunió con su padre, y finalmente Lugo. Y es un español más que quiere estudiar una formación profesional y disfruta con su equipo de fútbol sala. Se define a sí mismo como «un goleador» (lleva unos 20 tantos), «pero sobre todo me sacrifico por mis compañeros», dice. Es el más joven de la escuadra, con 19 años; los más mayores tienen entre 34 y 35.

Sin problemas

Los problemas entre saharauis y marroquíes no existen en el seno del equipo. «Aquí estamos abiertos a la participación de todos», dice Mohamed. Hasta cuentan en sus filas con un jugador portugués. El ideario del As Salam no ofrece dudas, y Mohamed lo destaca: «Con esto decimos que no solo venimos a trabajar, sino que queremos participar en la sociedad». Ocupan el puesto 14 de la clasificación, y el objetivo de la temporada es «quedar entre los diez primeros». Palabra de entrenador.

Y tampoco ha habido roces con los rivales, ni se han visto sacudidos por el racismo. A veces notan un cierto recelo, «pero pasa en cuanto el balón echa a rodar», explica el entrenador.

Sus planes de futuro pasan por crear equipos infantiles. «En los que puedan jugar todos, no solo marroquíes», matiza Ziach. Sin pausa, hablando con las instituciones lucenses, exponiéndoles su proyecto. Una de sus principales reivindicaciones sería contar con algún lugar a cubierto en el que desarrollar su labor, que no los deje a merced de las condiciones meteorológicas.