Con Pellegrini se vivía mejor

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo fernández REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Hace un año el Real Madrid compartía el liderato con un Barça que hoy está a siete puntos

28 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace casi un año, la jornada 25 de Liga en Primera acabó con la siguiente reflexión: «Ahora el Real Madrid depende de él mismo». Manuel Pellegrini pasaba por la sala de prensa del Bernabéu para hablar de un equipo líder que minutos antes había protagonizado una espectacular remontada ante el Sevilla. Un partidazo de Guti permitió cazar al Barça, que había pinchado en Almería (2-2).

Los blancos atesoraban entonces 62 puntos e iniciaban un espectacular mano a mano con los de Guardiola que se prolongaría sin fallos durante seis partidos. Hasta que merengues y culés se midieron en Madrid, con victoria por 0-2 para los visitantes. Nada que ver con la situación del grupo que ahora dirige José Mourinho. Pese a llevar solo un punto menos que los acumulados a estas alturas de la pasada campaña, el empate en Riazor ha dejado en siete la brecha con el liderato. El desastroso mes de enero en Liga (empate en Almería y derrota en Pamplona) acrecentó la distancia con el Barça, pero el tropiezo azulgrana en Gijón hace solo una semana había devuelto las esperanzas al club blanco, que ahora vuelve a encontrarse a más de dos encuentros de distancia del primer puesto.

Pérdida de poder ofensivo

En el bache tiene mucho que ver la pérdida de la voracidad ofensiva que había marcado el juego de los de Mou en la primera parte de la temporada. Solo el 4-1 endosado a la Real Sociedad salvó la racha de resultados discretos en los últimos siete partidos. Esto se traduce en un bagaje de 55 tantos a favor, 21 menos de los que acumula el Barça y 12 por debajo de los anotados en las primeras 25 jornadas bajo el mando de Pellegrini. En la parcela defensiva, la versión portuguesa sí mejora a la chilena. El Real Madrid ha recibido 19 goles, por los 20 encajados a estas alturas de la campaña 2009-2010. Para completar la comparativa, apuntar que entonces la distancia con el tercer clasificado (también el Valencia) era mayor que ahora: 15 puntos.

A Mourinho siempre le quedará, en su larga lista de excusas, la de la fatiga. Su equipo sigue vivo en todas las competiciones y ha alcanzado la final de la Copa del Rey, un torneo del que Pellegrini se despidió a la primera. Sin embargo, el chileno todavía aguantaba en la Champions, donde se medía, también en octavos de final, al mismo Lyon que visitará dentro de tres semanas el Bernabéu.

Allí disputará el Barça en abril un choque presuntamente clave para el desenlace de la Liga. La única cita en la que el calendario da cierta ventaja a los merengues. El líder y el segundo clasificado calcarán prácticamente sus compromisos de aquí a final de campaña, con la diferencia de que el conjunto que dirige Guardiola disputará antes que su rival los partidos que se anuncian como más complejos.

Ambos visitarán los estadios del Valencia, el Sevilla y el Villarreal. Una nómina a la que el Real Madrid debe añadir San Mamés y el Calderón. Al Barça, por contra, todavía le queda el derbi ante el Espanyol, aunque ejercerá de anfitrión en ese choque. La cuesta arriba culé empieza antes del clásico de la jornada 32, mientras que será a partir de esa fecha en la que el calendario se empine para los de Mourinho, necesitados de recortar puntos antes del 17 de abril. El propio técnico luso reconocía hace poco que solo habría Liga mientras la distancia con el Barça no superara los 5 puntos.