Por segunda semana consecutiva, el Celta aprovecha una falta
16 ene 2011 . Actualizado a las 07:00 h.El Celta es de los equipos que menos partido ha sacado de la estrategia esta temporada, un recurso muy habitual en la mayoría de los equipos de Segunda División y que suele dar muchos puntos.
Este dato le daba más mérito a la cantidad de goles que ha venido haciendo el equipo de Paco Herrera, pero al mismo tiempo evidenciaba una carencia que hacía falta trabajar.
Hasta hace una semana habían llegado un par de goles en saques de esquina cabeceados por Michu y Catalá. Pero de repente, la estrategia comienza a carburar y el trabajo del segundo entrenador, Ángel Rodríguez ya da sus frutos.
Primero fue el gol de Elche hace ocho días y ayer por primera vez el Celta aprovechó la estrategia en casa. En la puesta en escena participaron los actores habituales en este tipo de jugadas. Para la ejecución nunca falta Roberto Trashorras, el mejor colocador que tienen los celestes en su plantilla. El hombre objetivo es mejor cabeceador del equipo, David Catalá. A cualquier balón alto bien colocado es fácil que llegue el central. Y entra la estrategia pura y dura, cuando se decida hacia donde cabecea Catalá y como interpretan los demás los movimientos, en este caso Quique de Lucas, que se situó en solitario en el palo contrario en el que estaba el defensa. Es un buen definidor, igual que David, de ahí que sea uno de los elegidos para finalizar la acción.
Hasta hace una semana habían llegado un par de goles en saques de esquina cabeceados por Michu y Catalá. Pero de repente, la estrategia comienza a carburar y el trabajo del segundo entrenador, Ángel Rodríguez ya da sus frutos.
Primero fue el gol de Elche hace ocho días y ayer por primera vez el Celta aprovechó la estrategia en casa. En la puesta en escena participaron los actores habituales en este tipo de jugadas. Para la ejecución nunca falta Roberto Trashorras, el mejor colocador que tienen los celestes en su plantilla. El hombre objetivo es mejor cabeceador del equipo, David Catalá. A cualquier balón alto bien colocado es fácil que llegue el central. Y entra la estrategia pura y dura, cuando se decida hacia donde cabecea Catalá y como interpretan los demás los movimientos, en este caso Quique de Lucas, que se situó en solitario en el palo contrario en el que estaba el defensa. Es un buen definidor, igual que David, de ahí que sea uno de los elegidos para finalizar la acción.
Primero fue el gol de Elche hace ocho días y ayer por primera vez el Celta aprovechó la estrategia en casa. En la puesta en escena participaron los actores habituales en este tipo de jugadas. Para la ejecución nunca falta Roberto Trashorras, el mejor colocador que tienen los celestes en su plantilla. El hombre objetivo es mejor cabeceador del equipo, David Catalá. A cualquier balón alto bien colocado es fácil que llegue el central. Y entra la estrategia pura y dura, cuando se decida hacia donde cabecea Catalá y como interpretan los demás los movimientos, en este caso Quique de Lucas, que se situó en solitario en el palo contrario en el que estaba el defensa. Es un buen definidor, igual que David, de ahí que sea uno de los elegidos para finalizar la acción.
Una jugada aislada
Si al arma más peligrosa del conjunto vigués, como es el contragolpe, se unen otros recursos como en este caso la estrategia, es una garantía que este Celta seguirá haciendo muchos goles, lo que le permitirá ganar muchísimos puntos, porque a la eficacia ofensiva hay que unirle la otra faceta, la de la solidez defensiva, que es la que permite que los de Herrera estén metidos en los partidos, aunque ayer una jugada aislada impidió que la victoria se quedase en casa.
Esta seguridad viene dada por el orden táctico que el entrenador ha impuesto. Hasta que llegó el 1-0, pasada la media hora, ninguno de los equipos había generado aproximación clara alguna, salvo un tiro en posición de forzada de Álex López.
Esta seguridad viene dada por el orden táctico que el entrenador ha impuesto. Hasta que llegó el 1-0, pasada la media hora, ninguno de los equipos había generado aproximación clara alguna, salvo un tiro en posición de forzada de Álex López.
Los celestes pueden perder balones en posiciones teóricamente comprometidas, como ocurrió en un par de ocasiones con Garai, pero rara vez se ven sorprendidos, porque el resto de compañeros está bien colocado.
Siempre hay seis o siete jugadores por detrás de la pelota. Mención especial merece Cristian Bustos, el centrocampista todoterreno que recupera una gran cantidad de balones, partido sí, y partido también.
Ayer podía haber una preocupación especial en la defensa por la ausencia de dos habituales como Mallo y Vila, sustituidos por un jugador del filial como Víctor, y un central sin minutos como Ortega. Pero ambos cumplieron su misión.
El Celta no es de esos equipos que se lanzan a lo loco a por el partido cuando juegan en casa. Espera con paciencia a que llegue su ocasión, pero sin desarmarse, con plena confianza en que el gol llegará. Ya con el marcador a favor, sabe nadar y guardar la ropa. El problema está en que cuando no se cierran los partidos, pueden ocurrir accidentes como el de ayer. El Xerez no había tenido ni una sola ocasión, peor se lleva un punto.
Es el cuarto gol que reciben los vigueses en casa en los últimos ocho partidos que han disputado en su campo.
Siempre hay seis o siete jugadores por detrás de la pelota. Mención especial merece Cristian Bustos, el centrocampista todoterreno que recupera una gran cantidad de balones, partido sí, y partido también.
Ayer podía haber una preocupación especial en la defensa por la ausencia de dos habituales como Mallo y Vila, sustituidos por un jugador del filial como Víctor, y un central sin minutos como Ortega. Pero ambos cumplieron su misión.
El Celta no es de esos equipos que se lanzan a lo loco a por el partido cuando juegan en casa. Espera con paciencia a que llegue su ocasión, pero sin desarmarse, con plena confianza en que el gol llegará. Ya con el marcador a favor, sabe nadar y guardar la ropa. El problema está en que cuando no se cierran los partidos, pueden ocurrir accidentes como el de ayer. El Xerez no había tenido ni una sola ocasión, peor se lleva un punto.
Es el cuarto gol que reciben los vigueses en casa en los últimos ocho partidos que han disputado en su campo.
Ayer podía haber una preocupación especial en la defensa por la ausencia de dos habituales como Mallo y Vila, sustituidos por un jugador del filial como Víctor, y un central sin minutos como Ortega. Pero ambos cumplieron su misión.
El Celta no es de esos equipos que se lanzan a lo loco a por el partido cuando juegan en casa. Espera con paciencia a que llegue su ocasión, pero sin desarmarse, con plena confianza en que el gol llegará. Ya con el marcador a favor, sabe nadar y guardar la ropa. El problema está en que cuando no se cierran los partidos, pueden ocurrir accidentes como el de ayer. El Xerez no había tenido ni una sola ocasión, peor se lleva un punto.
Es el cuarto gol que reciben los vigueses en casa en los últimos ocho partidos que han disputado en su campo.
El Celta no es de esos equipos que se lanzan a lo loco a por el partido cuando juegan en casa. Espera con paciencia a que llegue su ocasión, pero sin desarmarse, con plena confianza en que el gol llegará. Ya con el marcador a favor, sabe nadar y guardar la ropa. El problema está en que cuando no se cierran los partidos, pueden ocurrir accidentes como el de ayer. El Xerez no había tenido ni una sola ocasión, peor se lleva un punto.
Es el cuarto gol que reciben los vigueses en casa en los últimos ocho partidos que han disputado en su campo.
Es el cuarto gol que reciben los vigueses en casa en los últimos ocho partidos que han disputado en su campo.