Cuatro de los seis mejores lanzadores del ránking del 2010 son gallegos
11 may 2010 . Actualizado a las 17:13 h.«La Finlandia española está en A Coruña», comenta con datos objetivos Raimundo Fernández, el gurú de la jabalina en Galicia. Por su escuela han pasado los cuatro gallegos que en estos momentos aparecen entre los seis primeros del ránking español de la temporada. Gustavo Dacal -once veces campeón de España- es el segundo con 76,21 metros, el joven lucense Manuel Uriz asombró el pasado fin de semana en el nacional universitario mejorando en ocho metros su marca, que pasa a 72,49 y ya es tercero, por delante de su paisano José Manuel Vial (70,34). Borja Barbeito, el más joven, cierra el ránking con 66,53 metros. Es el sexto de España, pero también el primero en categoría júnior.
Todos ellos han pasado en algún momento de sus vidas por las manos de Raimundo Fernández, a quienes tanto lanzadores como técnicos consideran parte fundamental de este éxito. Pero también el trabajo desarrollado en sus feudos por personas como Jaime Viñas, en Pontevedra, o Manuel Castaño, en Lugo. Ellos han realizado una encomiable labor de captación y moldeo en tiempos de máxima dificultad para el atletismo, especialmente para disciplinas tan poco mediáticas. Su labor ha permitido mantener la larga tradición de Galicia en una modalidad que domina a nivel de récords y campeonatos de un modo continuado desde 1988 con Julián Sotelo como estandarte.
«No es casualidad que cuatro gallegos aparezcan a la cabeza del ránking porque estamos hablando de muchos años de trabajo, especialmente por parte de Raimundo, y de una tradición enorme», sentencia el pontevedrés Gustavo Dacal, la imagen de la disciplina en España. El once veces campeón habla también de los tres paraísos: A Coruña, Lugo y Pontevedra, este último guiado por su actual entrenador. «El gran secreto está en el trabajo de los entrenadores y en su labor de captación para una disciplina con mucho trabajo y casi ninguna recompensa», dice Javier Viñas.
Raimundo Fernández fue el inductor de todo. El precursor. El coruñés, más que nadie, lo fía todo al «trabajo, al día a día». Sus lanzadores hablan maravillas de él. Barbeito, el tapado, como lo denomina el entrenador, el primero: «Todo cambió desde que estoy en A Coruña. En Cerceda todo era más básico».
El triángulo de la jabalina gallega se cierra en Lugo. Con dos apuntes trascendentes. El primero, los finlandeses también desafían al frío. El segundo, que falta un paso primordial por dar. Que las marcas sean equiparables al nivel europeo. Lo dice José Manuel Vila, otra de las promesas: «Somos gente del norte como los finlandeses. Debe ser una cuestión de frío, que nos hace más duros, pero nos falta conseguir una marca de relieve mundial que nos permita competir». De ellos depende.