A la conclusión, Ángel Viadero, técnico del Eibar, aseguró que su equipo está «condenado a sufrir». «Hasta el último instante peleamos por la victoria», señaló, y aseguró que les condicionó la primera media hora: «No estuvimos sueltos con la pelota, y acusamos más que nunca el nerviosismo».
Afirmó que en la segunda parte recuperaron «intensidad y vitalidad». «Fuimos capaces de hacer más jugadas, de intentarlo e ir hacia adelante creando ocasiones». ?El preparador de los eibarreses comentó que su equipo fue a más. «Desde la media hora del primer período recobramos las buenas sensaciones. Estoy contento con el trabajo que hizo el equipo», dijo. Y felicitó al público local: «En un encuentro complicado, se vio que con la unión de todos somos un equipo a tener en cuenta».