Jonathan Vila acaba de cumplir 50 partidos con el primer equipo. Curiosamente esta temporada ha jugado más encuentros en un mes que en todo el curso. Ha sido titular en los últimos cinco enfrentamientos cuando antes de la Copa del Rey su presencia se reducía a tres comparecencias saliendo desde el banquillo. Sin duda el torneo del KO ha sido su trampolín para consolidarse en el primer equipo. Si mañana sale de inicio en Vallecas habrá igualado su mejor racha en el Celta, ya que la temporada pasada jugó seis encuentros consecutivos con Pepe Murcia en el banquillo.
«Estoy contando con la confianza del entrenador y de momento me están saliendo bien las cosas, pero hay que seguir trabajando para que siga contando conmigo y sobre todo mejorar para ayudar al equipo», comentó el futbolista, que admite que la situación ha cambiado, que se encuentra con mucha confianza y que el único pero que tiene que superar son las tarjetas: «Quizás tenga que controlar un poco en el tema de las tarjetas porque después si que me generan un poco de intranquilidad a la hora de hacer faltas». Por el momento lleva tres. La última la vio ante el Cartagena en el primer tiempo el sábado pasado y al final Eusebio tuvo que relevarle para no conseguir riesgos.
Vila lleva cuatro temporadas en el primer equipo y su protagonismo ha sido progresivo. Si en la temporada 06/07 todavía en Primera había jugado en siete ocasiones, al año siguiente, ya en Segunda, jugó nueve. El curso pasado fue el más prolífico para el centrocampista. Ya jugó 26 partidos, 14 de ellos como titular. La gran diferencia con respecto a esta campaña es que había contado para Murcia en el primer tercio de Liga, jugando de un modo consecutivo entre la quinta y la décima jornada.
Ahora le ha costado bastante más hacerse con un rol protagonista. «Sabía que la Copa del Rey era una oportunidad, la intenté aprovechar, las cosas salieron bastante bien y a partir de la Copa he comenzado a jugar», comentó. Porque sin duda sus actuaciones ante el Atlético de Madrid, Villarreal y Tenerife han sido el salvoconducto para hacerse un hueco en la Liga.
Fiable en todas sus acciones, el jugador formado en la factoría de A Madroa todavía considera que tiene un amplio margen de mejora por delante: «Me estoy encontrando bastante bien pero todavía tengo mucho margen de mejora y lo debo demostrar en cada entrenamiento para seguir creciendo». Mañana frente al Rayo podrá seguir afianzádose en el trivote del medio campo.