El fútbol argentino sigue en el agujero

Agustín Bottinelli

DEPORTES

La suspensión del torneo Apertura por impagos sigue vigente pese al maratón de reuniones para desbloquear la situación

06 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

El fútbol profesional argentino atraviesa la mayor crisis económica de los últimos años. Las arcas de los clubes están vacías y sus deudas son millonarias; los jugadores reclaman el pago de salarios atrasados y han decidido no comenzar el llamado torneo Apertura (los últimos seis meses del año) y además el Estado les reclama una millonaria deuda fiscal.

La situación económica de casi todos los clubes de Primera División es por alarmante -entre todos deben 155 millones de euros-, hasta tal punto que Julio Grondona, titular de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y vicepresidente de la FIFA, aseguró que el torneo Apertura no comenzará, como estaba previsto, el próximo viernes 14 de agosto y queda aplazado hasta que se encuentre una solución definitiva.

Se cometieron innumerables desatinos a la hora de manejar las finanzas de las instituciones. Por ello, no debe sorprender que los dos equipos más grandes hayan disparado sus deudas. La de Boca Juniors alcanza los 24,5 millones de euros y la de River Plate supera los 23,5 millones. Cifras que quizá no causarían excesiva alarma en un club español, pero que preocupan y mucho a las instituciones argentinas. Ambos equipos comparten los mismos acreedores: la AFA (que les prestaba dinero a todos los clubes), la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), encargada de la recaudación de impuestos, y los propios futbolistas.

Con la presión encima de Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA), la entidad que agrupa a los jugadores profesionales, por las deudas que mantienen los clubes con sus afiliados -casi 9 millones de euros entre primas anuales y salarios-, a Julio Grondona no le queda otra salida que buscar soluciones que pongan fin a esta situación.

Refinanciación de la deuda

Las negociaciones no son fáciles de encarar. El primer intento del titular de la AFA fue recurrir al Gobierno y a la televisión como los principales salvavidas. De su visita a la AFIP junto al titular de la FAA, Sergio Marchi, Grondona salió con las manos casi vacías, porque solo consiguió que la deuda con Rentas, unos 67 millones de euros, se refinanciara en 200 cuotas aprovechando una moratoria impositiva aún vigente.

Son numerosas las reuniones con Torneos y Competencia, la empresa que maneja el negocio de la televisión en el fútbol. La idea de Grondona es aumentar el canon que perciben los clubes a cambio de permitir la transmisión de los diez partidos de Primera División. De acuerdo al último contrato, los clubes se repartían por año 52 millones de euros de la tele. Para este Apertura ya se había pactado un aumento de 8,5 millones de euros, pero fue rechazado. Los dirigentes argumentan que el negocio real lo hace la televisión y ellos reciben migajas. Así, hicieron saber, a manera de ejemplo, que en Brasil, TV Globo paga cien millones de euros por temporada y que el mexicano Chivas de Guadalajara rechazó una oferta de Televisa por transmitir sus partidos a cambio de 26 millones de euros por año. River y Boca cobraban hasta la temporada anterior 6,5 millones euros anuales.

La solución a los problemas financieros de los clubes no parece ser fácil de encontrar. Mientras tanto. no comenzará la Liga en un país donde los domingos sin fútbol son casi un drama social.