La historia del fútbol se revisa en Roma

DEPORTES

Los nombres del lateral izquierdo del Barça y del sustituto de Fletcher en el United, las incógnitas del duelo

27 may 2009 . Actualizado a las 19:04 h.

La Champions marca tendencias desde su origen. En los cincuenta fue Di Stefano, que guió al Real Madrid de las primeras cinco copas. En los sesenta se acuñó el catenaccio de Rocco, en el Milan, y la versión de Herrera para el Inter. Wembley fue testigo en el 68 de la resurrección de los chicos de Busby, aniquilados en la tragedia aérea de Múnich diez años antes; nacía el mito Best.

Los inicios de los setenta parieron la máquina holandesa echa carne en el Ajax de Cruyff y el Bayern de Beckenbauer, y el final de la década iluminó el cuarto de las botas de Shankly, cuando Bob Paisley dirigía al Liverpool. Fue luego el Milan de Sacchi, alimentado por la Naranja Mecánica de Gullit, Rijkaard y Van Basten, y más tarde aún el nuevo fútbol total de un Cruyff reaparecido como técnico.

Llegaron los galácticos y, mientras el fútbol tapón de Grecia levantaba una Eurocopa, Mourinho ganaba galones con la orejona del Oporto. El arranque del milenio ha sido de tiranía inglesa, con seis equipos en las últimas cinco finales y un nombre propio: Álex Ferguson.

El escocés ha guiado al Manchester a dos títulos, alcanzados sin una sola derrota, y busca en Roma el tercero por la misma vía; registro inédito hasta la fecha. Incluso Mourinho, archienemigo de Fergie, reconocía que de salir campeón, el de los diablos rojos ganaría crédito como mejor entrenador de la historia del fútbol. Sería el noveno trofeo internacional para el míster del United, junto a otros 36 logrados en torneos domésticos.

Mejorar al «dream team»

Enfrente, Guardiola persigue la tercera copa en su currículo como técnico, que apenas abarca una temporada. Pero más allá del título, el triunfo consolidaría el estilo implantado por un novato que ha revisado, y hasta mejorado, los conceptos de aquel dream team que tumbó al Sampdoria para dar al Barcelona su primera Champions.

Ferguson barrunta el nombre del sustituto de su compatriota Fletcher para trabar el toque constante del rival. Más complicado lo tendrá Guardiola, que debe inventarse una zaga que frene la terrible pegada de los diablos rojos y no halla un nombre idóneo para tapar el débil flanco izquierdo. Hacer historia en Roma nunca fue sencillo.