Los jugadores del Lugo lamentan el fracaso en Copa ante el Santa Comba

Marcos Pichel

CDLUGO

24 abr 2009 . Actualizado a las 10:43 h.

De fiasco se puede calificar la derrota del Lugo ante un Tercera División como el Santa Comba (2-0) que propició la eliminación de la Copa Galicia. Los propios jugadores reconocen «fastidio» por la oportunidad desperdiciada para meterse en las semifinales, que hubiera supuesto una nunca despreciable inyección de capital (el campeón recibirá 12.000 euros) y más minutos para aquellos futbolistas, los menos habituales, que han entrado con cuenta gotas en los esquemas de Fonsi Valverde. Dapo y Manu, que participaron el miércoles en el partido, analizan las causas del fracaso (como el del Lugo, el del resto de los equipos de Segunda B, borrados del mapa) y las consecuencias de la derrota y ya piensan en lo inmediato, la jornada del domingo, a las cinco de la tarde en el Ángel Carro con el Racing de Santander B.

Buen ritmo de salida

Aseguran tanto Dapo como Manu que ni mucho menos se guardaron energías, conscientes de lo que el Lugo se jugaba. «Teníamos la oportunidad de pasar, había dinero que le iba a venir bien al club, y no la aprovechamos», cuenta Manu, que entró en la segunda parte sustituyendo a Rubén Durán. «Nos interesaba muchísimo», recalca Dapo, que salió de inicio. «Sabíamos que iba a ser difícil, que nadie regala nada, y salimos con más fuerza», añade el mediocentro proveniente del Polvorín. Ambos coinciden en que fue el Lugo el que llevó la iniciativa

Rival con ansia

«Ellos apretaban, pero nosotros quisimos imponer nuestro ritmo, no podía ser de otra manera», relata Dapo. El Santa Comba, ya salvado en Tercera, había eliminado en la anterior ronda al Pontevedra en Pasarón y por el mismo marcador: 0-2. «Los equipos de Tercera también aprietan y no te puedes despistar. Además, ellos no son de la parte de abajo, tienen buenos jugadores, y estaban muy motivados», destaca Manu. «No hay tanto diferencia entre los equipos de Tercera y los de Segunda B», abunda Dapo.

Ocasiones fallidas

El Lugo pudo marcar, pero no lo hizo, e incluso señalan alguna jugada polémica. Lo dice Dapo: «Si hubiéramos transformado alguna de las oportunidades que tuvimos... Incluso no nos pitaron un penalti». Dice Manu que, no obstante, es casi imposible, después de las dos importantes victorias conseguidas ante rivales en el Liga, «no relajarse». «Hay ciertos momentos, pero no nos lo podemos permitir, como ya se vio en el partido contra el Vilalonga. Al final, los 90 minutos fueron muy disputados», destaca el lateral izquierdo.

Acierto y errores habituales

La igualdad inicial se mantuvo hasta bien entrada la segunda mitad. En dos acciones puntuales, los locales dieron la puntilla al Lugo. Manu reconoce que, con las novedades que había, el equipo quizás adolecía de conjunción. «Es normal, con una alineación muy distinta», explica. «Pero lo que nos pasó es que volvimos a ser el Lugo irregular de toda la temporada», cuenta. Y el Santa Comba se aprovechó, sin posibilidad de reacción de los lucenses, como indica Dapo: «Marcaron, se crecieron, y empezaron a dominar».

Menos oportunidades

Sólo por participar en las semifinales, los clubes recibirían 9.000 euros. El finalista, 12.000, y el campeón 18.000. Un dato que no se debe dejar de lado cuando las arcas andas escasas de dinero. Pero el quedar eliminado supone, además, la disminución de oportunidades para los que, como Dapo, no cuentan para los domingos. Él mismo lo dice: «Es duro, sobre todo para los que no teníamos minutos».