Descender de Primera a Segunda División se está convirtiendo en la antesala de que los clubes recurran a la vía concursal para tratar de solucionar sus elevado endeudamiento. Cuando un club que se ha endeudado fuertemente durante su etapa en la máxima categoría del fútbol español, no consigue el ascenso en la primera temporada tras bajar a Segunda, acaba entrando casi siempre en el proceso concursal. Ha ocurrido con casi todos los clubes durante las tres últimas temporadas.
El la campaña 2005-06 descendieron el Málaga, el Alavés y el Cádiz. Los primeros han concluido hace poco su concurso de acreedores, los vascos siguen metidos desde hace más de un año en el proceso y los gaditanos están en Segunda B. Al año siguiente bajaron Celta, Real Sociedad (ambos en con Concursal) y Nàstic, que no tiró la casa por la ventana como han hecho otros. Y de los que han descendido este año uno ya se ha metido en Concursal, el Levante, y los otros dos, Zaragoza y Murcia, amenazan con hacerlo como única vía en caso de que no consiguiesen el ascenso.
En Murcia, que no ascenderá seguro, los dueños no descartan, y en este caso sería el sexto recién descendido que entra en suspensión de pagos.