Ezequiel Mosquera se exhibe y Contador sentencia en Fuentes de Invierno

Red. digital

DEPORTES

El gallego lanza un ataque demoledor que tumba a Valverde y distancia a Sastre. Contador gana su segunda etapa.

14 sep 2008 . Actualizado a las 21:26 h.

Ezequiel Mosquera ha demostrado que va a por el podio de la Vuelta a España con un demoledor ataque en la llegada en Fuentes de Invierno. El corredor gallego atacó a cinco kilómetros de meta, y fue descolgando a rivales como Sastre y Valverde, que no pudieron seguir el ritmo. El líder del Xacobeo Galicia se quedó con Contador y Leipheimer, el primero sentenció la carrera ganando la etapa y el segundo le arrebató a Mosquera unos segundos de bonificación en meta.

Mosquera ha distanciado en unos 18 segundos a Sastre y le ha metido 53 a Valverde. Los dos ciclistas del Astana se aprovecharon del trabajo de Ezequiel, al que no dieron ningún relevo salvo para arrebatarle la etapa y el segundo puesto de etapa.

Después de la exhibición en El Angliru, Contador hizo otro alarde de poderío y ambición con un ataque a un kilómetro de meta en el que distanció a su compañero Levi Leipheimer y al gallego, arruinando las ilusiones del corredor de Teo, artífice de la selección de favoritos en el tramo final. El ciclista del Xacobeo Galicia soñaba con que el Astana le dejara ganar, pero en la Vuelta nadie regala nada. «Estoy en un momento dulce y quería aumentar la ventaja», zanjó Contador.

El pelotón se movió desde la capital del Principado. En el kilómetro 15 ya se había formado una escapada de 11 corredores, con los españoles David Arroyo (Caisse D'Epargne), Xavier Florencio (Bouygues), Iñigo Landaluze (Euskaltel) y David García e Ivan Mayoz (Xacobeo). También viajaban el italiano Damiano Cunego y el belga Van Goolen.

Una fuga controlada en todo momento por el Caisse D'Epargne. El objetivo era la victoria Valverde, destacado en el Angliru y ansioso por borrar el «despiste del Caracol». Los de Unzue nunca permitieron que el retraso superase la barrera de los 4 minutos. El ascenso a San Isidro cambió el decorado. Los escapados tiraron la toalla uno a uno, hasta llegar a Van Goolen (CSC), el último en claudicar. El Astana tensó la marcha con Sergio Paulinho, pero fue Mosquera el que decidió quemar las naves para internar conocer la gloria de cerca. El gallego fundió los plomos a Valverde y Sastre y se quedó con los peores enemigos posibles: Contador y Leipheimer. Como se dejó la piel para romper la carrera, el discípulo de Álvaro Pino esperaba un detalle de los corredores del Astana. No les llevó a pedir compasión «porque Contador salió a toda leche» y no le dio tiempo.

Y ahí se acabó la historia del sueño de Ezequiel y empezó el de Contador. Inapelable. Se puso de pie en su bicicleta y a bailar la danza de los campeones. La que le puso en la meta en un abrir y cerrar de ojos. La segunda clase magistral consecutiva. Juventud, divino tesoro.

La Vuelta a España sale este lunes de Asturias con la decimoquinta etapa entre Cudillero y Ponferrada, una jornada de 202 kilómetros con perfil de media montaña. Tres puertos en el trayecto: el Puerto de Somiedo (1a), el Alto del Corral de los Lobos (2a) y el Alto de Ocero (3a).